Evolución a la baja de la plaga del picudo rojo que afecta a las palmeras en Formentera

Desde el Consell aconsejan que las podas de palmera se efectúen previa autorización del área de Agricultura y el objetivo de esta medida es la protección de los ejemplares de palmera podados y la correcta gestión de los residuos generados en la planta de transferencia de la isla

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Poda de palmeras en Formentera / foto de archivo
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El Consell de Formentera, a través del área de Agricultura, ha recordado hoy que la poda de palmeras, especie sensibles al picudo rojo, se recomienda realizarla en los meses de enero y febrero, dado que en los últimos años la temperatura media más baja en Formentera se da en estos meses, evitando así la proliferación del picudo.

En este sentido, el consellero de Medio Rural, Josep Marí, ha agradecido a la población la colaboración en los últimos años. En este sentido ha destacado que en 2013 se produjo la primera destrucción de palmeras debido al picudo rojo en nuestra isla y en 2015, año de máxima prevalencia, se tuvieron que destruir 117 palmeras afectadas. “Desde entonces ha habido una tendencia a la baja y en 2022 sólo se han destruido cuatro palmeras lo que nos confirma la evolución a la baja de la plaga”, ha declarado el conseller.

Autorización de Agricultura

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Desde el Consell aconsejan que las podas de palmera se efectúen previa autorización del área de Agricultura del Consell Insular de Formentera, situada en el Centro Antoni Tur “Gabrielet” con horario de atención de 9.00 a 14.00 horas del lunes a viernes, o a través de la OVAC (Oficina Virtual de Atención Ciudadana).

El objetivo de esta medida es la protección de los ejemplares de palmera podados y la correcta gestión de los residuos generados en la planta de transferencia de la isla (la autorización permite subir los residuos a la planta de transferencia, de forma gratuita).

Cabe destacar que para las podas de plantas sensibles deben seguirse unas indicaciones como podar preferentemente sólo las hojas secas y, en caso que sea necesario, cortar las hojas verdes debiendo minimizar las heridas y aplicar a la cicatriz mástico de poda o un tratamiento fitosanitario. Los cortes deben ser limpios, que no provoquen desgarros. Los estipes o troncos de las plantas sensibles no deben cepillarse. Asimismo no debe utilizarse el afeitado o el perfilado como técnica de poda con motivos ornamentales, sino únicamente en los casos que esté justificado y siempre seguido inmediatamente de un tratamiento fitosanitario. En caso de que durante las tareas de poda se detecte la presencia del picudo rojo se tiene que informar en el área de Agricultura del Consell Insular de Formentera para continuar con el protocolo oficial de actuación.

El escarabajo plaga picudo rojo, Rhynchophorus ferrugineus, que ataca a las palmeras, reduce e, incluso, detiene su actividad biológica cuando la temperatura es más baja.

 

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