El fondeo ilegal sobre posidonia detectado en Baleares por el servicio de vigilancia se ha reducido hasta el 6,4%

La recogida de residuos flotantes en el mar ha pasado de más de 200 toneladas a menos de 30 toneladas

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Informe Mar balear 2026
Datos Formentera
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El Informe Mar Balear 2026 actualiza el capítulo Respuesta, que recoge indicadores sobre las medidas de gestión utilizadas para mitigar las presiones sobre el medio marino en las Islas Baleares.

La presencia de embarcaciones recreativas en el litoral balear ha ido a más, especialmente durante la temporada de verano, pero aún así se desconoce el número de embarcaciones que navegan y anclan en las playas de las Islas Baleares. Este aumento de embarcaciones que anclan en el litoral balear suponen una amenaza directa sobre las praderas de fanerógamas, especialmente de Posidonia oceánica. Esta planta marina está protegida en el ámbito europeo, nacional y autonómico como especie y como hábitat, y se ha observado que el anclaje mediante cuerda o cadena utilizando anclas o muertes contribuye a la destrucción de sus praderas.

El Govern balear cuenta con varios servicios para reducir los impactos sobre el fondo marino:

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  • Servicio de Vigilancia de la Posidonia del Instituto Balear de la Naturaleza (IBANAT)

Este servicio actúa durante los meses de mayor saturación costera. En 2025 contó con 19 embarcaciones y realizó cerca de 181.500 actuaciones informativas y de vigilancia. Esta tarea sigue dando resultados, ya que el porcentaje de anclajes inadecuados detectados se ha reducido hasta el 6,4% de media en las Islas Baleares, uno de los valores más bajos desde la puesta en marcha del servicio.

  • Campos de boyas de bajo impacto ecológico, instalados principalmente en áreas catalogadas como LIC (Lugares de Importancia Comunitaria)

Ayudan a reducir y evitar los daños del anclaje sobre hábitats sensibles, especialmente la posidonia. En 2025 Ports IB gestionó 8 campos de boyas de bajo impacto ecológico: Mallorca es la isla con más campos de boyas de amarrada de bajo impacto ecológico (3 campos) y más boyas disponibles (115 boyas); le siguen Menorca, Cabrera y Formentera (cada una con 2 campos y 94, 90 y 88 boyas, respectivamente), y Eivissa (1 campo y 39 boyas).

Mallorca y Formentera son las islas con más amarres para embarcaciones pequeñas, de hasta 8 m de eslora. Ibiza es la isla que, a pesar de tener un menor número de boyas de amarrada, destina más boyas (21 %) para embarcaciones de más de 15 m y de más de 20 m de eslora.

Recogida de residuos flotantes

El aumento de la presión humana, turística y náutica en las Islas Baleares incrementa la producción de residuos, y la probabilidad de que éstos lleguen al mar.

Los residuos marinos, aparte de suponer molestias a los usuarios del mar, afectan negativamente a las especies, comunidades y ecosistemas marinos.

Aunque la solución directa a la contaminación marina radica en las buenas prácticas de la sociedad y de la administración en materia de uso y gestión de residuos, el sistema de Recogida de residuos flotantes con embarcaciones del Centro de Coordinación de Limpieza del Litoral (CCNL), fundado por el Govern de las Islas Baleares, se utiliza como herramienta para recoger residuos que han llegado a zonas.

El número de embarcaciones de recogida de residuos se ha reducido prácticamente a la mitad, pasando de 40 embarcaciones en 2010 hasta 22-23 embarcaciones desde 2021. Esto ha hecho que la cantidad de residuos recogidos también se haya reducido considerablemente, pasando de un peso anual medio de más de 20 a 20 recogida de 28 toneladas en 2024 (casi 10 veces menos cantidad).

Durante todos los años de seguimiento, el principal componente de los residuos recogidos es el plástico (~ 40%), evidenciando la amenaza que supone para los organismos marinos ya sea por ingestión, enmallamientos o incorporación a la cadena alimentaria.

Compromiso ciudadano   

La colaboración ciudadana tiene un papel clave en la sensibilización y la divulgación, porque las personas participantes no sólo contribuyen al conocimiento científico, sino que también toman conciencia y amplían su comprensión sobre la conservación marina a través de la experiencia directa.

La implicación ciudadana en el conocimiento del medio marino sigue aumentando en las Islas Baleares. Las plataformas de ciencia ciudadana marina Observadoras del Mar, Biodibal y DAPERA, del Servicio de Protección de Especies del GOIB, han aportado miles de nuevas observaciones sobre biodiversidad marina, contribuyendo de esta forma a la concienciación ambiental marina.

Entre 2000 y 2025, Observadores del Mar validó más de 24.000 observaciones de especies y hábitats marinos en el conjunto del Estado. Vale la pena destacar que, de éstas, una de cada tres (más de 8.000) se realizaron en aguas de Baleares. Además, 8 de cada 10 observaciones validadas de Baleares entre 2020 y 2025 se realizaron en áreas marinas protegidas.

Por su parte, Biodibal ya supera las 20.900 observaciones en el medio marino correspondientes a más de 1.600 especies marinas. Paralelamente, el proyecto DAPERA sigue ampliando el conocimiento sobre peces raros con 455 citas registradas.

La protección de la posidonia, la regulación de los fondeos sobre los hábitats marinos, la retirada de residuos o la participación ciudadana en el seguimiento de la biodiversidad marina no sólo favorecen la salud del mar, sino que también contribuyen a la conservación de los ecosistemas marinos y garantizar los servicios ambientales que nos proporcionan.

 

 

 

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