Comerciantes de alimentación rechazan la implantación de la prueba piloto de un SDDR en Formentera

Entre otras cuestiones consideran que el sistema genera “complicación, costes y representa una barrera al reciclado”

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Reunión sectorial celebrada hoy en la sede de Pime Formentera
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Esta mañana ha tenido lugar en la sede de PIME Formentera una reunión con el sector de comercio de alimentación para tratar la orden de la Dirección General de Residuos y Educación Ambiental de ejecutar una prueba piloto del sistema de depósito, devolución y retorno de envases de bebidas (SDDR) en Formentera.

A todos los asistentes se les informó de varias cuestiones, entre ellas de las reuniones que ha mantenido PIMEF tanto con el director general de Comercio, Sebastià Sansó, como con la empresa Rezero encargada de poner en marcha la prueba piloto.

Conclusiones del sector

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Las conclusiones del sector fueron que esta prueba piloto supondrá importantes implicaciones para los comercios, y afectará «negativamente» a la gestión diaria de las tiendas ya que un SDDR “es una actividad al margen y ajena a los comercios los cuales ni fabrican el envase ni generan el residuo”.

Asimismo han destacado lo que supondría para los comercios implantar este sistema detallando todas las obligaciones que deberá asumir el comerciante. En este sentido desde el sector han dejado claro que “es competencia de las administraciones y no de los comercios ya que estos ya pagan servicio de recogida de envases (Ecoembes)”.

Otro tema que ha dado lugar a debate ha sido el impacto que tendría la implantación del SDDR para el ciudadano ya que se trataría de un sistema que “genera complicación, costes y representa una barrera al reciclado”. Para los comerciantes el nuevo sistema “complicaría la separación en el hogar al tener que segregar varias fracciones más y generaría confusión al limitar tanto la tipología de envases que va a un lugar o a otro, duplicaría el esfuerzo al tener que depositar residuos tanto en los contenedores actuales como en los comercios en los que se gestionaría el SDDR y además obligaría a recorrer mayores distancias para deshacerse de los residuos de envases al haber menos puntos disponibles para ellos”.

Por otro lado, el sector ha destacado que “se encarecería la cesta de la compra, al tener que soportar el sobre coste del sistema y además por estar obligados a adelantar un depósito económico, aparte del aumento de los tiempos de espera en las cajas”.

Desde Pime Formentera se han remitido las conclusiones de la reunión por escrito tanto al Consell de Formentera como al Govern balear “para manifestar el desacuerdo en la implantación de este sistema en la isla”.

 

 

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