«Ser bombero ha sido el sueño de mi vida»

Entrevista a Iván Marí, jefe del Cuerpo de Bomberos de Formentera

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Iván Marí en el Parque de Bomberos
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Iván Marí, (Palma de Mallorca, 31 de diciembre de 1981) lleva desde el año 2012 al frente del equipo de bomberos de Formentera.

El cuerpo de bomberos está preparado para actuar ante cualquier tipo de emergencias

¿Por qué eligió el trabajo de bombero?

Por vocación. Desde pequeño quise ser bombero, era el sueño de mi vida. Iba detrás del camión, una obsesión total. Me atrajo siempre el poder ayudar a los demás y realizar un servicio destinado a los ciudadanos.

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¿A qué tipo de formación tuvo que acceder para desarrollar esta tarea?

En primer lugar a diversos cursos de formación, además he trabajado nueve años para el área de Medi Ambient, en Protección Civil y siempre vinculado con los servicios de emergencias. En Formentera se realizó un curso básico para la formación de los efectivos, me presenté y obtuve una plaza temporal. Al principio estábamos a tiempo parcial, luego pasó a tiempo completo y somos ahora siete efectivos contratados, dos a tiempo parcial. Asimismo, tenemos que estar cuatro de guardia para atender las llamadas que nos pueda remitir el 112 y también para las que realizan los particulares.

¿Qué tipo de asistencias brindáis?

Además de actuar ante un conato de incendio, atendemos las llamadas en cualquier caso de emergencias. Nos puede llamar alguien porque se ha roto una vía de agua, no puede bajar el gato de arriba de un árbol, o por la apertura de una puerta si alguien se ha quedado encerrado, así como en casos de accidentes en los que se requiere nuestra presencia. Somos los «chicos para todo» en casos de emergencias.

El parque de bomberos de la isla cuenta con dos camiones además de dos vehículos pick up

¿Cuáles son los medios técnicos con los que cuenta el Parque de Bomberos de la isla?

En estos momentos contamos con dos camiones de bomberos, con dos vehículos de intervención rápida, tipo pick up con 500 litros de agua, bombas de extinción y material para salvamento ligero. Además disponemos de dos autobombas y estamos a la espera de la entrega a finales de año, por parte de la Autoridad Portuaria, de otro vehículo ligero para poder acceder a caminos de difícil acceso.

Por otra parte, y en materia de vestimenta, tenemos un uniforme básico, el vestuario parque para tareas de salvamento y, en caso de incendios forestales así como en otros casos de incendios urbanos, contamos con equipamiento ignífugo, gafas especiales y protecciones para facilitar la respiración. En Formentera la mayoría de los servicios los realizamos con el traje de forestal, aunque siempre tenemos preparados los de intervención urbana con los pantalones dentro de las botas para poder vestirnos en menos de un minuto.

Asimismo existe una coordinación con otras fuerzas y cuerpos de seguridad, así como con los servicios de extinción del resto de islas y de la UME de Valencia, ¿no es así?

En materia de incendios forestales la competencia es de la Comunidad Autónoma y son ellos los que tienen la obligación de prestar el servicio, sobre todo a través de medios aéreos y de refuerzo de personal. En Eivissa contamos con una unidad aerotransportada con cuatro efectivos que puede brindar servicio durante el día junto a la de Mallorca que permite aportar más de una decena de efectivos, así como medios de extinción.

Hace unas semanas tuvo lugar en la isla un importante incendio forestal en la zona de Cala Saona. ¿Cuál fue el protocolo a seguir ante un conato de esa magnitud?

Fue un tipo de incendio inusual en la isla, ya que no se suele llegar a quemar tanta superficie. Nosotros tardamos pocos minutos en llegar al lugar del incendio pero las condiciones, rodeados de bosque y material seco, hicieron que el fuego comenzara a extenderse y tuviéramos que necesitar de la colaboración de medios aéreos.

Sabemos que ante un incidente como este, mucha gente se presta a colaborar y, al parecer, dichas intervenciones voluntarias pueden entorpecer vuestra tarea y poner en peligro la integridad física de estas personas…

Ante un conato de incendio en zona forestal los vecinos deben llamar a los servicios de emergencia, dar la localización de la vivienda, salir de la misma, si las circunstancias lo permiten, o si no es posible, quedarse dentro cerrando puertas y ventanas.

Los voluntarios se exponen a sufrir heridas, ya que sus ropas y calzado no son los adecuados, y en ese caso somos los profesionales los responsables de auxiliarlos. Entendemos la buena voluntad de la gente pero hay que dejar claro que con cubos de agua no se apaga un incendio de esa magnitud. Por más que quieran no pueden hacer nada ya que no cuentan con la presión de agua que tenemos nosotros en nuestras mangueras. No hay que ir nunca «a la desesperada» a apagar un fuego porque se pueden acarrear graves problemas para la salud y, además, en una zona boscosa te puedes quedar encerrado, puedes perder la orientación o desmayarte por la inhalación de humo, ya que son gases tóxicos. Lo importante es avisar de inmediato y conservar la calma.

Además de los camiones, el parque de bomberos cuenta con vehículos de intervención rápida

Desde el 1 de mayo y hasta el 30 de octubre está prohibido hacer fuego en la isla…

Así es. Pero no solo hacer barbacoas o quemar rastrojos, sino también trabajar fuera con una radial o cualquier herramienta que pueda generar chispas, ya que con una que salte puedes encender el terreno y más en un período de sequía. Además la normativa vigente establece, en zona forestal, la obligatoriedad de realizar podas de los árboles colindantes con las viviendas, mantener «limpio» de malezas el entorno de las casas  y no almacenar materiales dispuestos a arder como pilas de leña, sombrajos de brezo o elementos combustibles.

En el incendio de Cala Saona pudimos comprobar que varias de las viviendas habían tomado precauciones con caminos de gravilla y poda de los árboles de los caminos que permiten acceder a los vehículos de emergencias lo que facilitó que el fuego no se acercara a las viviendas con la faja de protección que está establecida en 30 metros. Ahora, de cara al verano, tenemos que extremar la precaución para evitar cualquier incidente.

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