«Ya se va para los cielos, ese querido angelito»

El cantautor Ángel Parra, falleció ayer en París a los 73 años de edad.

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Para quien escribe esta crónica fue un enorme placer conocer hace años en Formentera al cantautor chileno, Ángel Parra, profundamente ligado a la isla donde pasaba largas temporadas. Hijo de la artista Violeta Parra, símbolo de todo un movimiento surgido en Latinoamérica en los años sesenta y luchador, tanto él como su madre, por los derechos humanos a través de su arte. En varias entrevistas que le hice durante sus estancias en Formentera, el músico habló sin tapujos de lo que significó para él la muerte de su madre, así como su experiencia personal como detenido y torturado en el Estadio Nacional de Chile durante la dictadura de Pinochet. «Dicen que si la historia oficial la escriben los que ganan es porque existe otra historia que deben reflejar los artistas para dejar legado y para que no se vuelva a repetir nunca más. Si sales vivo de los apretones que te da la vida es maravilloso, pero nunca debemos olvidar a los miles y miles de camaradas que pueblan nuestros cementerios», comentó en un reportaje con motivo de la presentación en Formentera de la película, «Violeta se fue a los cielos».  Parra falleció ayer en París víctima de un cáncer contra el que venía luchando desde hace tres años y no se me ocurre mejor título para esta crónica que un verso de una de las canciones más conocidas de su madre Violeta, «Run run del Angelito».

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