El proyecto se inició en mayo de 2025 tras el traslado a las instalaciones del Zoo de Barcelona de diecisiete ejemplares sanos y genéticamente diversos para constituir las primeras líneas reproductoras ex situ de la especie. En concreto, se crearon tres líneas diferenciadas: dos correspondientes a poblaciones de Eivissa —con dos machos y tres hembras cada una— y una de Formentera, formada por tres machos y cuatro hembras.
Desde el inicio del programa, con los primeros reproductores se han obtenido dieciséis puestas y treinta y dos crías. Algunas parejas han hecho dos e incluso tres puestas, con lo que se han superado las expectativas iniciales del proyecto. Además, las primeras puestas provenían de hembras ya grávidas, lo que aporta un alto valor biológico y genético dado que se incorpora descendencia de machos distintos a los incluidos inicialmente en el programa.
Precisamente, este jueves, el conseller balear de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, y la directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, han visitado las instalaciones del Zoo de Barcelona donde, junto al director del centro, Antoni Alarcón, han hecho seguimiento de la evolución del proyecto y han dado a conocer la ampliación de la iniciativa.
Joan Simonet, ha destacado que «los primeros resultados del proyecto son una noticia esperanzadora para la conservación de la biodiversidad balear y confirman que las actuaciones impulsadas por el Govern, con el apoyo técnico y científico del Zoo de Barcelona, van en la dirección correcta». Además, ha añadido que «la protección de esta especie también es un compromiso con nuestro patrimonio natural y con las generaciones futuras».

Capturas selectivas
El pasado mes de abril, en una nueva fase del programa, técnicos del Govern y especialistas en fauna silvestre llevaron a cabo una nueva campaña de capturas selectivas en islotes especialmente sensibles a la presión de los depredadores invasores. En total, se capturaron treinta y tres ejemplares sanos y genéticamente diversos procedentes de Cala Salada, ses Margalides, isla Murada, es Caragoler Gros y el islote de sa Sal Rossa. Todos los ejemplares se han trasladado al Zoo de Barcelona siguiendo estrictos protocolos de bienestar animal y control sanitario, y ya forman parte de las líneas reproductoras del programa.
Esta actuación se enmarca en la política del Govern para hacer frente a una de las principales amenazas ambientales de las Islas Baleares: la proliferación de especies exóticas invasoras, especialmente ofidios, que comprometen a las poblaciones de fauna autóctona.
El proyecto de cría ex situ se consolida como una pieza clave en la estrategia global del Gobierno en materia de biodiversidad, que combina actuaciones de control y erradicación de especies invasoras con programas de conservación avanzada.
La directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, ha querido destacar la dimensión técnica y estratégica de la iniciativa. «Este proyecto nos permite actuar con anticipación frente a un escenario de riesgo real para la especie. No sólo preservamos ejemplares, sino que protegemos su diversidad genética y generamos conocimiento científico clave para recuperarlos», ha explicado. Asimismo, ha añadido que «la combinación de actuaciones in situ y ex situ es imprescindible en contextos como el de las Pitiusas, donde la presión de las especies invasoras es especialmente intensa».
En esta iniciativa, el Zoo de Barcelona se convierte en un socio estratégico de primer nivel. Su director, Antoni Alarcón, ha destacado que “los resultados de este primer año confirman la eficacia de los programas de conservación ex situ y evidencian el compromiso firme del Zoo de Barcelona con la gestión de las poblaciones de sargantana pitiusa que lleva a cabo el Govern de las Islas Baleares. Se trata de uno de los proyectos de conservación más relevantes que el Zoo impulsa fuera de Catalunya, cuyos resultados son muy satisfactorios que pueden tener un impacto muy positivo en el futuro de esta especie altamente amenazada».
Refuerzo poblacional
La Conselleria trabaja con la perspectiva de poder llevar a cabo, en fases posteriores, programas de refuerzo poblacional y reintroducción en zonas seguras, una vez avanzado en el control de los ofidios invasores. Esto permitirá recuperar progresivamente la presencia de la especie en áreas en las que actualmente ha desaparecido o se encuentra en regresión crítica.











































