Durante el mes de abril, la mayoría de las Unidades de Demanda (UD) registraron disminuciones, a excepción de Formentera, que experimentó un incremento en sus reservas. Por islas, Mallorca sufrió una reducción del 57% al 55%, Menorca pasó del 54% al 52% e Ibiza del 39% al 37%.
Todas las UD, incluidas Menorca, Artà, Manacor-Felanitx, Migjorn, es Pla, Palma-Alcúdia, Tramuntana Nord, Tramuntana Sud, Ibiza y Formentera, se encuentran en un escenario de prealerta.
Respecto a las precipitaciones, abril fue un mes significativamente húmedo en las islas, con una media de 43,0 litros por metro cuadrado (l/m2), superando la media histórica de 39,9 l/m2.
Las precipitaciones por isla mostraron variaciones interesantes: en Mallorca se registró una cantidad menor que la media histórica, con 37,4 l/m² frente a 42,6 l/m²; en cambio, Menorca experimentó un mes más húmedo con 48,9 l/m2, comparado con 34,8 l/m2 de su media histórica. Eivissa y Formentera, por su parte, tuvieron meses muy húmedos con 72,5 l/m² y 51,6 l/m² respectivamente, superando ampliamente sus medias históricas de 31,4 l/m² y 21,0 l/m².
El análisis interanual de las precipitaciones muestra que Baleares logró un 84% de la media esperada, con Mallorca consiguiendo un 85%, Menorca un 84%, y las Pitiusas (Ibiza y Formentera) un 72%.
Abril también fue un mes muy cálido en Baleares, con una temperatura media de 15,3 °C, lo que representa una anomalía de 0,8 °C por encima de lo habitual. Con el 100% del territorio en situación de prealerta y sin cambios de escenario previstos a corto plazo, resulta crucial mantener una gestión prudente y proactiva de los recursos hídricos para adaptarse a estas variaciones climáticas y asegurar la sostenibilidad a largo plazo.









































