Las embarcaciones del Servicio han comprobado 137.685 fondeos, han informado a 6.213 embarcaciones y han asesorado a 4.927. En 5.510 casos se ha detectado que el ancla o la cadena se encontraba sobre posidonia y se ha requerido a las embarcaciones que cambiaran la ubicación del fondeo hacia fondos arenosos para evitar daños a las praderas. Estos 5.510 casos representan el 4 % de los fondeos comprobados en las Illes Balears, dato que supone el porcentaje más bajo de la serie histórica. Los registros del Servicio sitúan este porcentaje en el 17,3 % en 2018 (primer año del Servicio) y en el 6,4 % en 2025.
El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, ha recordado que «para fondear sin afectar a las praderas, hay que comprobar que tanto el ancla como la cadena queden sobre fondos arenosos, ya que la cadena puede entrar en contacto con la posidonia aunque el ancla esté situada correctamente».
Simonet ha explicado que el Servicio desarrolla una labor preventiva de información y asesoramiento a los navegantes, en coordinación con los organismos con competencias de vigilancia y control en el mar. Para planificar el fondeo, los usuarios pueden consultar la cartografía oficial y las herramientas y aplicaciones que permiten identificar la ubicación de las praderas.
Por islas
Con respecto a la distribución territorial, Mallorca ha registrado 49.157 actuaciones. Durante la temporada se han comprobado 41.378 fondeos, se ha informado directamente a los patrones de 2.838 embarcaciones y se ha asesorado a 2.778 para facilitar un anclaje correcto.
En 2.163 casos se ha detectado que el ancla o la cadena se encontraba sobre posidonia, lo que representa el 5,2 % de los fondeos comprobados. Mallorca es la isla donde se ha registrado una de las evoluciones más destacadas respecto a 2018, cuando el porcentaje era del 32,2 %.
Los datos del sistema de identificación automática de embarcaciones (AIS), que permite conocer la posición de los barcos en tiempo real, también muestran una evolución positiva en el comportamiento de las embarcaciones de gran eslora, que pueden provocar daños más importantes con el anclaje y que cada vez fondean más sobre fondos arenosos.
En Menorca, el Servicio ha llevado a cabo 27.092 actuaciones, un 15 % más que la temporada anterior. Se han comprobado 24.807 fondeos, se ha informado a los patrones de 942 embarcaciones y se ha asesorado a 389 en las maniobras de anclaje. En 954 casos se ha detectado el ancla o la cadena sobre posidonia, el 3,8 % de los fondeos comprobados, frente al 5,3 % de 2025 y el 5,4 % de 2018.
En Eivissa, el Servicio ha registrado 20.264 actuaciones y ha comprobado 15.093 fondeos. También se ha informado directamente a los patrones de 2.089 embarcaciones y se ha asesorado a 1.556 para facilitar un fondeo correcto.
En 1.526 casos se ha requerido a las embarcaciones que cambiaran el fondeo hacia fondos arenosos. Estas situaciones representan el 10 % de los fondeos comprobados, frente al 21,3 % registrado en 2025 y el 26,4 % de 2018.
Formentera
Formentera ha concentrado el volumen más elevado de actuaciones de las cuatro islas, con un total de 57.822, desarrolladas principalmente en las zonas de Ponent, Llevant, s’Espalmador y Cala Saona.
El Servicio ha comprobado 56.407 fondeos, ha informado directamente a los patrones de 344 embarcaciones y ha asesorado a 204 en las maniobras de anclaje. En 867 casos se ha detectado que el ancla o la cadena se encontraba sobre posidonia, lo que representa el 1,5 % del total de fondeos comprobados.
Este porcentaje es el más bajo de las Illes Balears y consolida una tendencia de reducción sostenida, después del 8,8 % registrado en 2018 y el 2,2 % de 2025.
Una de las particularidades detectadas en la isla es que casi la mitad de los fondeos incorrectos, concretamente 438 casos, no se deben a la ubicación del ancla, sino a la cadena, que puede acabar arrastrándose sobre las praderas aunque el ancla esté situada sobre arena. Por este motivo, el Govern insiste también en la importancia de controlar la longitud de la cadena durante las maniobras de fondeo.
Actas levantadas
Paralelamente a las tareas de información y asesoramiento desarrolladas por el Servicio de Vigilancia de la Posidonia, durante la temporada se han levantado un total de 76 actas en el marco de las actuaciones de vigilancia y control en las que han participado los agentes de Medio Ambiente, los inspectores de las reservas marinas, el Servicio de Vigilancia del Litoral del Govern y la Guardia Civil.
Por islas, se han levantado 52 en Mallorca, 18 en Eivissa, 5 en Formentera y 1 en Menorca. Cabe destacar que este número de actas podría aumentar, ya que todavía se pueden recibir actas levantadas que se encuentran en período de tramitación.
Posidonia 2030
Con la finalización de la temporada 2026 también concluye el contrato actual del Servicio de Vigilancia de la Posidonia. Para dar continuidad a esta labor y ampliar aún más las actuaciones de protección de las praderas, el Govern ha preparado Posidonia 2030, un proyecto que integra en un mismo dispositivo coordinado la vigilancia de los fondeos, el seguimiento científico, la gestión de datos, la educación ambiental y la cooperación internacional.
El proyecto tiene un presupuesto de 4,98 millones de euros, procedentes del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS). Tiene una duración inicial de dos años, con la posibilidad de prorrogarlo un tercero, para dar cobertura a las próximas temporadas de vigilancia.
En el ámbito científico, se prevé reforzar las estaciones de la Red de Monitorización de la Posidonia del Govern, que actualmente cuenta con 46 estaciones, para disponer de más información sobre el estado y la evolución de las praderas.
También se proyecta la creación de un Observatorio de la Posidonia, una plataforma que integrará datos sobre el estado de las praderas, la cartografía, datos oceanográficos, datos de los fondeos y otros impactos. Además, se facilitará el acceso a esta información a los gestores, a los investigadores y a la población.
El proyecto también transformará el actual Teléfono Posidonia en una Central de Coordinación que permita reforzar el trabajo conjunto con los Agentes de Medio Ambiente, la Guardia Civil, los puertos y otros organismos.
Con respecto a la sensibilización, se impulsará un programa de educación ambiental dirigido a los centros educativos y a la ciudadanía, con el Aula del Mar de sa Petrolera, en Palma, como espacio de referencia y el objetivo de llegar a 6.000 participantes anuales. También se prevé desarrollar la campaña «Posidonia en el Mar», dirigida especialmente al sector náutico y a los usuarios del mar.
Posidonia 2030 se enmarca en los compromisos europeos de conservación y restauración de los hábitats marinos y en una apuesta por la prevención como la manera más eficaz de proteger un hábitat prioritario en el Mediterráneo.









































