Las Illes Balears han superado las 30.000 instalaciones particulares de autoconsumo fotovoltaico, que suman más de 300 megavatios de potencia. Este hito refleja el fuerte crecimiento de la generación renovable distribuida en el archipiélago y la creciente implicación de familias y pymes en la transición energética.
Según el análisis realizado por la Conselleria de Empresa, Autónomos y Energía, las instalaciones de autoconsumo conectadas durante esta legislatura suponen un ahorro de más de 30 millones de euros anuales para empresas y particulares. El despliegue se ha acelerado especialmente durante los últimos tres años, periodo que concentra el 70 % de las instalaciones existentes y cerca del 80 % de toda la potencia acumulada. La reducción del gasto energético ayuda a amortizar la inversión en menos tiempo y, en el caso de las empresas, permite reducir los costes de explotación, liberar recursos para otras inversiones y reforzar su competitividad.
La Conselleria de Empresa, Autónomos y Energía ha acompañado este despliegue con líneas de ayudas, asesoramiento a través de las Oficinas para la Transición Energética y medidas para agilizar la gestión administrativa. Estas actuaciones facilitan que familias y pymes puedan instalar sistemas fotovoltaicos, generar una parte de la electricidad que consumen y reducir la factura eléctrica.
Entre las medidas impulsadas destaca el Plan de Impulso Energético Acceleram, puesto en marcha en octubre de 2023 para reforzar los equipos y agilizar la tramitación y el pago de las subvenciones.







































