Ha sido un verdadera sorpresa y un placer visitar ayer la muestra “Hi ha un ocell al meu cor” del artista Luke Carter en el Centro Gabrielet.
Carter vuelve a basar su obra en el reciclaje de materiales, en este caso cartón de embalajes diversos a los que no les ha quitado las etiquetas para convertirlos en una selva y un bosque tropical donde representaciones de plantas que algunos casos superan los dos metros de altura y entre las que no faltan algunas típicas de Formentera, un sol maravilloso y un tigre que domina la escena entre pavos reales, golondrinas y tiernos caracoles.

La idea se basa en la obra Surprised! del pintor francés Henri Rousseau, un cuadro que le encanta a Carter “y la he desarrollado a base de figuras de cartón de diferentes tamaño que he colgado del techo con hilo de algodón lo que permite al espectador pasear por entre estas y meterse en esta selva”.
Cada una de estas figuras, pintadas con acuarela con detalles en acrílico, hacen las delicias del espectador “sobre todo de los niños que se entusiasman cuando la visitan”.
Esta propuesta artística ha llevado seis meses de trabajo ya que Carter solo podía utilizar un día a la semana para concretar el proyecto cuyo título está inspirado en el poema Bluebird de Charles Bukowski.

Luke Carter nació en Inglaterra, estudió Arte Primitivo y Antropología en la Universidad de Londres y en 2018 se trasladó a la isla donde ha desarrollado su faceta de escritor de cuentos cortos y de guías ilustradas de flora y fauna de Baleares. También participa en los mercadillos de Sant Ferran y la Mola y ha expuesto su trabajo artístico en Londres y Mallorca.
“Hi ha un ocell al meu cor” se puede visitar en Centro Gabrielet hasta el 24 de agosto de 10.00 a 14.00 y de 18.00 a 22.00 horas y los días 19 y 23 la sala estará cerrada por la tarde.












































