Hace un poco más de dos décadas el fotógrafo valenciano Juan González vino a Formentera por primera vez a estrenar la mayoría de edad en el mes de septiembre y al año siguiente volvió a trasladarse a la isla para trabajar la temporada. Una noche de ese verano, saliendo del local donde trabajaba, fue atropellado por un vehículo, cayó en el Estany Pudent y perdió el conocimiento. “Volví a nacer pero estuve un año para poder recuperarme de las secuelas y decidí invertir el dinero de la indemnización en estudiar fotografía”, apunta Juan que cursó el ciclo superior de Fotografía en Valencia y luego un master de Fotografía y Arte Contemporáneo en la Universidad de Valencia que le abrió las puertas a ejercer de profesor en una escuela de arte durante una década.
Ese trabajo le permitía pasar la temporada en Formentera y al mismo tiempo aprovechar para “retratar” la isla desde distintos ángulos con el objetivo de editar las fotos en formato libro de edición limitada. “En los últimos diez años en mi trabajo de invierno como fotógrafo he realizado muchos libros de artista, fotolibro, y decidí aplicar ese lenguaje de contar una historia a través de las fotografías con imágenes de Formentera, como mi diario de la isla y finalmente pude editar tres libros”, destaca el fotógrafo.
De esos libros surge la idea de la muestra que ha inaugurado esta semana en la Sala de Exposiciones “Ajuntament Vell”. “Quise construir algo con fotografías de los tres libros, como una retrospectiva, que empieza con unas fotos sobre cristal de gente saliendo del agua en formato busto, un tipo de escultura que utilizaban los romanos para recordar y darle voz a los difuntos y que evoca mi renacer después del accidente en la isla”.

Después de observar esta parte de la propuesta que ocupa el centro de la sala, Juan propone el recorrido por las fotos en las paredes que se “leen” de izquierda a derecha y que comienza con fotos del incendio acaecido en Cala Saona en 2017. “Esto coincidió con un “incendio” personal y ví la metáfora perfecta en una poesía que dice que lo más cruel de un incendio es que los árboles no pueden correr y yo me sentía así ese verano, con las raíces clavadas en la isla sin poder irme”, apunta Juan.
La serie continúa con imágenes de su segundo libro titulado “El templo del tiempo” que muestran los cortes en las piedras de los acantilados, una imagen árida “donde para mí se ven los períodos que ha pasado la isla”. La propuesta continúa con fotografías con el agua de la isla como protagonista, “de cerca, con sus texturas que no te dejan apreciar si es amable o violenta y con la vela como modo de desplazarnos por el agua y que crea un diálogo entre el viento y el mar”. Por último, el color azul “y cuatro amigas increíbles que me han ayudado mucho”, protagonizan la parte “más amable de mi archivo ya que son mi familia en la isla y junto al mar representan el renacer”.
Juan González ha comentado además que esta muestra cierra una etapa de fotografías personales en la isla, “porque a partir de ahora, y después de haber fotografiado la crisis migratoria en Lesbos y otros asuntos de actualidad en Ceuta, Melilla, Israel o Líbano, quiero hablar de otras cosas que ocurren en Formentera que están ligadas con lo global y continuar así mi trabajo artístico con compromiso político”.
“Diàleg entre el vent i la mar” se puede visitar en la Sala de Exposiciones “Ajuntament Vell” de lunes a sábado de 11.00 a 14.00 horas y de 19.00 a 21:00 horas hasta el 9 de julio.
El domingo, festivos y el lunes por la mañana, la sala permanecerá cerrada.









































