Un anillo de plata que reproduce la fachada de la iglesia, un colgante que es una «morenera» en miniatura, una pulsera que recuerda a los frutos de una «chumbera» y en las paredes cuadros de gran tamaño que evocan la Formentera más tradicional.
Todo eso se puede ver, al mismo tiempo, en la exposición «Un tros d’illa», donde la pintora y dibujante Raquel Caramazana y los joyeros de la firma local «Amaicha», Florencia Sotés y «Pitu» Fernández, juntaron sus creaciones para reflejar, cada uno a su manera, lo «inspiradora» que puede resultar la menor de las Pitiüses.
Joyas con estilo y originalidad
Colocadas sobre peanas y bajo unas campanas de vidrio, las piezas de «Amaicha» destacan por su originalidad y su excelente acabado. La pareja de joyeros, natural de Argentina, trabajó con materiales «nobles» como plata y oro, así como con plata «oxidada» que permite obtener diversas tonalidades de grises o azules. Asimismo los artesanos han utilizado pequeñas piedras preciosas como rubíes, zafiros y un diamante para «coronar» sus obras.

Según explicó Florencia, «nos inspiramos en el entorno maravilloso que nos rodea y en sus elementos naturales para diseñar cada una de las piezas». Entre las joyas, todas «apetecibles», llama la atención un «anillo-colgante» con forma de erizo que no deja indiferente a nadie por el «realismo» con el que está confeccionado.
El detalle llevado a la «máxima potencia»
Por su parte la artista oriunda de León y afincada en la isla, Raquel Caramazana, sorprende con una tablas de abeto de gran tamaño en las que apuesta por imágenes costumbristas de la isla. El trabajo y, sobre todo la técnica que desarrolla la artista, sorprende a propios y extraños. Por cada uno de los cuadros se «pasean» todos los oficios tradicionales de Formentera; hilanderas, tejedoras, pescadores, sin olvidar imágenes de balladas en las que destacan las emprendades, donde la pintura dorada pone un toque diferente a unos dibujos donde predominan el blanco, el negro y diferentes gamas del gris.


Caramazana trabaja de una forma muy «meticulosa» utilizando tinta china y puntas de bolígrafo y rotring de diferentes grosores y cada cuadro lleva varios meses de trabajo. «Quería esta vez hacer arte figurativo, con personajes de aquí destacando a las abuelas de la isla que me inspiran mucha ternura», explicó la artista.
Sus cuadros incluyen además otras temáticas como las higueras, las casetes varador, los molinos y las sargantanas.
En resumen, una muestra para no perderse y que se puede visitar hasta el próximo 17 de junio de lunes a sábado de 11.00 a 14.00 y de 17.30 a 20.30 en la Sala Municipal de Exposiciones del Ajuntament Vell en sant Francesc Xavier.










































