Un grupo de vecinas de Sant Ferran han explicado esta semana a Formenteraavui el particular calvario por el que están pasando debido a las molestias ocasionadas por un bar de esta localidad que durante las noches les impide descansar. «Durante todas las noches del año la vida se hace insoportable», afirman estas vecinas. Las afectadas aseguran que los gritos, las peleas y las vomiteras se repiten cada noche en las calles adyacentes al centro del núcleo urbano.

Una de las afectadas es Marian Caballero. Marian afirma que el problema se centra en el hecho de que el bar en cuestión ofrece conciertos por la noche y tiene abierto hasta la madrugada y esto acaba provocando problemas al vecindario. «Si bien (este bar) no genera problemas durante la primera parte de la noche, los usuarios salen fuera y es aquí cuando se generan molestias ya que este bar tiene permiso hasta las seis de la mañana», puntualizó Caballero.

El permiso para ofrecer música hasta la madrugada implica que los vecinos no puedan dormir. «El follón comienza a las tres de la madrugada y no acaba hasta las seis», explicó Caballero.
Las instituciones no solucionan el problema
A las quejas hechas públicas por Marian Caballero se unen las de dos vecinas más de esta localidad, Antonia Hidalgo y Gema Prades, dos personas que ya llevan más de una década viviendo en el núcleo urbano. «Esto es insoportable, no podemos dormir, tenemos niños pequeños que lloran por la noche cuando nos dan porrazos contra las rejas y da igual que llamemos al Consell y a la Policía porque no nos hacen caso y el promotor de estas viviendas no cumple con las normativas actuales», aseguraron las afectadas.

«Queremos que este local solo pueda ejercer sus tareas hasta las tres de la madrugada, que se respete el descanso de los trabajadores y que el Consell tome las medidas que pertocan», afirmaron las afectadas.

Problemas de insonorización
La propietaria de un piso que se ubica sobre el bar musical afirma que el local en cuestión no está está insonorizado y que debido a los ruidos que genera «no hay manera de vivir». Las molestias se producen según la afectada durante los 365 días del año ya que no se trata de un bar de temporada veraniega. «Los usuarios están en la calle hasta pasadas las seis de la mañana, hay peleas, y yo tengo puestas varias denuncias donde se especifica que hay problemas en materia de utilización del mobiliario común y de daños en el mismo», apuntó la vecina.









































