A través de un comunicado de prensa el Consell de Formentera informa que emprenderá acciones legales contra el ex bombero R.C., que reclama una indemnización de 80.199 euros, además de solicitar la anulación del nombramiento de dos bomberos “que tuvieron una mejor puntuación al bolsín realizado por el Consell de Formentera en el año 2012”. Una resolución a favor del señor R.C. del juzgado número 2 de Palma de Mallorca, que fija a dicha indemnización.
Desde el ejecutivo formenterés aseguran que «se trata de una sentencia sorprendente y que no es firme todavía». En este sentido, el departamento jurídico insular prepara la presentación de un recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia que aseguran será estimado. Critican que la sentencia ya se ha tenido que rectificar debido “a los errores que contiene”, que no se han tenido en consideración las pruebas y alegaciones que presentó la institución, y que el demandante «ya no trabaja en el Consell de Formentera porque se marchó voluntariamente antes de la sentencia y nos reservamos todas las acciones legales que correspondan contra la pretensión de enriquecimiento injusto que supone una reclamación como la planteada por el señor R.C.».
Segunda demanda
Desde el Consell informaron también que el ex miembro del cuerpo de bomberos presentó una segunda denuncia contra la institución en la que reclama, además de los 80.199 euros por el tiempo no trabajado de la demanda anterior, una indemnización por despido improcedente de 11.500 euros.
A raíz de esta segunda demanda, el Consell de Formentera compareció hoy ante el Tribunal de Mediación y Arbitraje, donde se negó «la conciliación con esta persona» ya que estiman no se trata de un despido improcedente, sino de la finalización de un contrato «que no quiso renovar, y así lo manifestó él mismo y lo pueden corroborar todos sus compañeros de equipo y el departamento de personal de la institución», apunta el comunicado.
Añaden, además, que el demandante pide la retribución de tres años “cuando en los 10 meses de estancia en el Consell ha anunciado su marcha tres veces, la última sin desmentir. La primera de ellas, por escrito y a los 34 días de haber empezado, se solucionó debido a una asfixiante necesidad de bomberos alargando el periodo de cesión de vivienda gratuita de cortesía. La segunda, mediante comunicación verbal presentándose a la oficina del jefe de personal con la maleta hecha, también se solucionó debido a la falta de efectivos ampliando los meses de contrato a jornada completa respecto los inicialmente previstos, y la tercera y última, su manifestación de no renovar su contrato más allá del 31 de enero, admitida en repetidas ocasiones en el juicio, que está grabado.
Aseguran que cuando se le requirió que presentara la renuncia a prorrogar su contrato por escrito se negó a presentarla argumentando que “le causaría un perjuicio para poder recibir la prestación de paro.”










































