El conseller balear de Turismo, Cultura y Deportes, Jaume Bauzà, acompañado por el director general de Cultura, Llorenç Perelló, visitó ayer el almacén del Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera (MAEF) para conocer de cerca el conjunto de ánforas romanas recuperadas recientemente en aguas del sur de Formentera y realizar el seguimiento de las tareas de conservación que se realizan.
Durante la visita, la dirección y el equipo técnico del museo mostraron a las autoridades el proceso de desalación previo necesario para conseguir la estabilización de las prendas. Este proceso se está realizando en depósitos de agua específicos y es un paso indispensable para su restauración definitiva y posterior estudio científico.
El conseller Jaume Bauzà puso en valor «la rapidez y ejemplaridad con la que se ha actuado desde la Dirección General de Cultura y el MAEF, en coordinación con el Ministerio de Cultura, el Instituto Español de Oceanografía, de la Secretaría General de Pesca, y el Consell de Formentera, garantizando en todo momento la seguridad logística y la preservación de unas piezas».
Asimismo, Bauzà subrayó que «este hallazgo, por su cantidad, su buen estado de conservación y la profundidad excepcional de donde procede, refuerza la riqueza incalculable del patrimonio subacuático de las Pitiusas y demuestra la importancia de disponer de equipos públicos preparados para actuar de inmediato ante hallazgos fortuitos de esta relevancia».
Por su parte, el director general de Cultura, Llorenç Perelló, destacó el valor histórico del conjunto: «Nos encontramos ante un material de un valor científico extraordinario. Las marcas y sellos de estas ánforas romanas nos darán mucha información sobre las rutas comerciales del maridaje y el transporte de aceite en el Mediterráneo occidental».
Un hallazgo fortuito y colaboración institucional
El conjunto está conformado por aproximadamente 26 ánforas romanas -del tipo Dressel 20, destinadas al transporte de aceite- algunas casi enteras y otras fragmentadas y conservadas en un total de 17 cajas. El hallazgo se produjo de forma casual por parte del buque oceanográfico Miguel Oliver mientras realizaba la campaña de investigación pesquera MEDITS, coordinada por el IEO-CSIC y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Al tener conocimiento del hallazgo, a 1.400 metros de profundidad en aguas de titularidad estatal, la Dirección General de Cultura de la Conselleria, activó de inmediato los protocolos de colaboración con el Servicio de Patrimonio Subacuático del Ministerio de Cultura para autorizar su traslado de urgencia. Además, el cuidado de la tripulación del barco, que mantuvo el cargamento hidratado de forma continua con mangueras, fue clave para estabilizar el material hasta su llegada al almacén del museo.
Una vez finalizado el proceso de tratamiento y restauración, las piezas quedarán depositadas formalmente en el MAEF para su investigación y posterior exhibición al público.









































