El presidente del Consell Insular de Formentera, Óscar Portas, ha expresado su agradecimiento a la adjunta del Defensor del Pueblo, Patricia Bárcenas, y a la técnica de la institución por la visita institucional realizada esta semana a la isla, que ha permitido conocer sobre el terreno la situación extraordinaria que vive Formentera a raíz del incremento constante de la llegada de menores migrantes no acompañados.
Durante el encuentro, el presidente del Consell ha trasladado la grave presión que soporta
actualmente la institución insular, que en estos momentos tutela a 218 menores migrantes, una cifra sin precedentes para una isla de las dimensiones de Formentera.
Sólo este año han llegado a la isla 173 menores migrantes, frente a los 113 que fueron
llegar durante todo el año 2025. Además, sólo durante el mes de julio se han registrado 60 nuevos menores, lo que evidencia la aceleración del fenómeno y la necesidad de una respuesta urgente por parte del resto de administraciones.
Durante la reunión, el presidente Portas, junto con la consellera de Bienestar Social,
Cristina Costa, y las técnicas del área, expusieron que Formentera no dispone de los
recursos humanos, materiales ni de las infraestructuras necesarias para asumir en solitario
una situación de esa magnitud. Una realidad que obliga a la institución a hacer un esfuerzo
extraordinario para garantizar la atención a los menores, pero que ya ha superado la capacidad de respuesta de una administración local.
Portas ha apuntado que ante la «desidia» de la Delegación del Gobierno, la administración insular se ha dirigido a diferentes instituciones nacionales e internacionales, organismos públicos y entidades dedicadas a la defensa de los derechos humanos y de la infancia con el objetivo de reclamar auxilio y dar a conocer la realidad que vive Formentera.
“Formentera está haciendo todo lo que está en sus manos para garantizar la atención y la protección de estos niños, pero hace tiempo que hemos superado nuestra capacidad. Necesitamos más recursos, más personal y más implicación de todas las administraciones”, ha indicado Portas.
En este sentido, el presidente también ha recordado que la presión no afecta únicamente al
sistema de protección de menores. La llegada constante de pateras comporta también
numerosas consecuencias sobre los servicios públicos y el territorio, entre ellas la gestión y
retirada de las embarcaciones abandonadas, una tarea que implica una importante carga
económica y operativa para el Consell Insular.
Valoración positiva
Desde el Consell se ha valorado muy positivamente que la adjunta del Defensor haya querido desplazarse hasta Formentera para conocer personalmente esta realidad, escuchar todas las partes implicadas y comprobar sobre el terreno las dificultades que afronta la isla.
El Consell Insular confía en que esta visita contribuya a dar visibilidad a la situación y
espera poder recibir próximamente la visita de otras instituciones, organismos y entidades
dedicadas a la protección de los derechos de los menores, con el objetivo de que puedan conocer directamente la realidad de Formentera y contribuir a impulsar soluciones para garantizar tanto la protección de los niños como la sostenibilidad de los servicios públicos de la isla.
«Formentera no pide un trato diferente; pide no quedar sola ante una realidad que
supera, desde hace tiempo, la capacidad de una administración local”, ha concluido el presidente insular.






































