Córdoba defiende formación agraria y competencia justa para garantizar el futuro del campo pitiuso

El diputado por Formentera valora la aprobación por unanimidad de la iniciativa sobre Ca'n Marines y defiende medidas útiles ante los acuerdos comerciales que afectan a los productores

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Ovejas en un campo de Formentera / foto de archivo
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El diputado por Formentera en el Parlament de las Islas Baleares, Llorenç Córdoba, defendió ayer la necesidad de impulsar herramientas reales para reforzar el futuro del campo de Eivissa y Formentera, durante el debate de dos proposiciones no de ley vinculadas a la formación agraria, la investigación aplicada y la
defensa de los productores frente a la competencia exterior.

Córdoba valoró positivamente la aprobación por unanimidad de la propuesta relativa a la creación de una escuela agraria pública y centro de investigación e innovación agraria en Ca’n Marines, en Santa Eulària des Riu, como posible centro de referencia para el conjunto del campo pitiuso.

El diputado remarcó que a menudo se habla de producto local, relevo generacional, sostenibilidad y diversificación económica, pero que estos objetivos “difícilmente llegan al campo si no van acompañados de formación, conocimiento y soporte técnico”.

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Córdoba insistió en que esta iniciativa también es importante para Formentera, donde la actividad agraria afronta dificultades específicas derivadas de la poca superficie disponible, la presión sobre el territorio, elevados costes y necesidad de mantener explotaciones activas.

“Formentera necesita que el campo no sea sólo una imagen de patrimonio o de paisaje, sino una actividad posible, digna y con futuro. Cada proyecto que ayude a formar, profesionalizar y dar herramientas en el sector primario puede tener un impacto muy directo”, afirmó.

En este sentido, el diputado defendió que cualquier escuela agraria o centro de investigación aplicada para las Pitiusas «debe nacer escuchando al sector, los consells insulars, los ayuntamientos, las cooperativas y las entidades agrarias, y reclamó que el proyecto se impulse «con los pies en el suelo».

Córdoba explicó además que ha apoyado avanzar en este proyecto y estudiar en serio
la viabilidad, manteniendo prudencia respecto a comprometer financiación presupuestaria antes de disponer de un plan completo. «No es estar en contra de financiarlo. Al contrario. Es querer que, si se destinan recursos públicos, se haga con base, con criterio y con posibilidades reales de continuidad”.

El diputado también vinculó esta defensa del campo con el debate sobre Mercosur y los acuerdos comerciales con terceros países. Córdoba explicó que, por su formación y experiencia profesional como veterinario, puede aportar una visión técnica sobre cuestiones como la sanidad animal, la calidad alimentaria, la trazabilidad, los controles de producción y la entrada de productos procedentes de fuera de la Unión Europea.

“No es justo exigir cada vez más a los productores europeos y después permitir que entren
productos de afuera que no cumplen exigencias equivalentes. Esto no es libre competencia; es competencia desigual”, afirmó.

Asimismo defendió medidas concretas como la reciprocidad, las cláusulas espejo, la simplificación administrativa, los controles efectivos y la protección frente a la competencia desleal. En este sentido, apoyó los puntos que defendían medidas útiles para los productores y dejó al margen aquellos planteamientos más políticos o ideológicos que no aportaban soluciones prácticas.

“El sector primario no necesita grandes proclamas, sino herramientas que funcionen: formación, investigación aplicada, menos burocracia, competencia justa y normas que tengan en cuenta la realidad de quien produce”, manifestó el diputado.

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