La Conselleria de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia del Govern ha condenado los hechos de carácter homófobo acaecidos en Formentera el pasado sábado considerando que podrían constituir un delito de odio por motivos de orientación sexual.
La consellera Sandra Fernández ha expresado su «condena más rotunda ante unos hechos absolutamente intolerables que atentan contra la dignidad de las personas y contra los valores de convivencia de nuestra sociedad». Asimismo, ha remarcado que «no hay espacio para el odio en las Islas Baleares y cualquier agresión por motivos de orientación sexual nos interpela como sociedad».
En este sentido, la consellera ha trasladado el apoyo institucional a la víctima y al colectivo LGTBI, y ha reafirmado el compromiso del Govern de seguir trabajando para prevenir, detectar y erradicar cualquier forma de discriminación o violencia por motivos de orientación sexual.








































