El senador de Ibiza y Formentera, Juanjo Ferrer, ha expresado su satisfacción por el paso dado ayer por la tarde en el Congreso de los Diputados, con la aprobación de que se haga una tramitación «expres» de la reforma constitucional por el senador propio de Formentera, pero critica la nueva abstención del PP, que su diputado Marí Bosó ni tan solo explicó el pleno.
La decisión final se tomará el jueves de la próxima semana. En esa votación definitiva de la reforma de la Constitución, una nueva abstención del PP, como volvió a hacer ayer, supondría hacer fracasar la iniciativa, puesto que se requiere una mayoría cualificada.
Por ello, el senador ha vuelto a exigir al Partido Popular que rectifique su posición (dos abstenciones en dos votaciones) y que sea coherente con lo que han defendido en las instituciones de las Islas Baleares.
«Es una reivindicación histórica de la ciudadanía de Formentera y de Eivissa que finalmente estamos muy cerca de conseguir: que cada isla cuente, de una vez por todas, con un senador propio», ha destacado Ferrer.
Sin embargo, ha señalado, «todo ello está en peligro por culpa de un PP que se ha vuelto a «poner de perfil» al abstenerse por segunda vez en la tramitación de la reforma, que si está superando todos los pasos es gracias a los votos favorables del resto de grupos, excepto Vox, que siempre ha votado en contra, ya que hasta ahora era suficiente con mayorías simples».
Juanjo Ferrer ha reprochado además que la delegación balear del PP esté «totalmente sometida a las indicaciones de Madrid», demostrando que «no es un partido fiable» para la defensa de la autonomía de nuestras islas.
«El PP ha votado a favor de esta medida tanto en el Consell de Formentera como en el Parlament Balear, pero cambia el sentido del voto al llegar a las Cortes Generales», ha lamentado el senador, advirtiendo, una vez más, que este posicionamiento de abstención por parte del PP supondría tumbar la reforma en la votación definitiva que se hará la próxima semana.









































