El Grupo Socialista al Consell Insular de Formentera ha remitido un comunicado en que señalan lamentan profundamente la decisión adoptada por el equipo de gobierno de Sa Unió de desistir del procedimiento judicial en relación con los pliegos del puerto
de la Savina.
Para los socialistas se trata de una decisión que rompe el consenso político que se había ido trabajando en la Junta de Portavoces y que desautoriza la voluntad expresada por el Pleno de la institución. «No entendemos ni compartimos la forma en que se ha comunicado esta decisión. Un asunto de esta relevancia estratégica para la isla debería haberse abordado previamente en la Junta de Portavoces, el espacio institucional donde se construyen acuerdos y se comparten posiciones antes de adoptar decisiones que afectan al conjunto de la ciudadanía».
Desde el PSOE añaden que el desistimiento va en contra de un acuerdo plenario adoptado democráticamente, y supone vaciar de contenido la voluntad del máximo órgano de gobierno del Consell, que es el Pleno. «Las decisiones plenarias no se pueden
ignorar ni dejar sin efecto sin un nuevo debate y una nueva votación que legitime un cambio de posición. Además, el hecho de que finalmente solo haya un licitador en el concurso evidencia una situación que, en el nuestro entender, va en contra de los intereses de la ciudadanía de Formentera. La concurrencia efectiva es una garantía de competencia, de mejores condiciones económicas y de mayor equilibrio en la gestión de un espacio
estratégico como el puerto. La falta de pluralidad en la licitación no puede considerarse un escenario neutro ni indiferente para el interés público de la isla», apuntan desde el partido en la oposición.
Un desistimiento prematuro
En la nota remitida a los medios, los socialistas apuntan además que el informe jurídico que fundamenta la decisión hablaba de una “viabilidad limitada”, pero en ningún caso de una inviabilidad absoluta. «Riesgo procesal no equivale a imposibilidad jurídica. No existía una inadmisión automática del recurso. El Consell Insular es una administración territorial con personalidad jurídica propia y podía defender un interés institucional legítimo vinculado al impacto económico, territorial y estratégico que el modelo concesional del puerto tiene sobre Formentera. El puerto de la Savina es la infraestructura más relevante de la isla. La decisión de concentrarse en una sola concesión la gestión de amarres, locales y aparcamientos en el único puerto insular tiene efectos estructurales sobre el tejido económico local, la competencia efectiva en un mercado insular cerrado, y el acceso de la ciudadanía a el espacio portuario».
Asimismo destacan que la discrecionalidad administrativa «no es inmunidad frente al control judicial. Las decisiones estratégicas deben estar suficientemente motivadas y superar un test de proporcionalidad y razonabilidad. Había margen jurídico para que estas cuestiones pudieran ser analizadas en sede judicial».
Defensa institucional y respeto democrático
Desde las filas socialistas destacan también que más allá de las consideraciones técnicas, «lo que está en juego es el modelo de defensa institucional de Formentera. El Pleno había adoptado un claro acuerdo en defensa de una posición concreta. Si el equipo de gobierno
consideraba que el escenario había cambiado, lo que tocaba era volver a llevar el asunto al Pleno y someterlo a debate y votación».
Para el PSOE, «gobernar implica responsabilidad jurídica, pero también lealtad institucional, transparencia y coherencia con los acuerdos plenarios» y reiteran su disposición al diálogo, «pero exigimos respecto al consenso trabajado y a la voluntad democrática del máximo órgano de representación de la isla. Formentera merece firmeza en la defensa de sus intereses estratégicos y respecto al funcionamiento democrático de sus instituciones».








































