El Consell de Formentera, a través de la Conselleria de Medio Ambiente, ha puesto en marcha una prueba piloto de recogida selectiva de colillas de cigarrillo en torno al Mercat de Nadal, en el marco del mensaje institucional ‘No ensucies la isla’, que apela directamente a la responsabilidad ciudadana en la protección del territorio.
Esta iniciativa se lleva a cabo en colaboración con la empresa francesa Keenat, especializada en la valorización y reciclaje de este residuo tóxico, y representa un paso adelante en la estrategia insular de sostenibilidad.
El objetivo principal es concienciar a la ciudadanía y los visitantes sobre el impacto ambiental de las colillas. Una sola colilla, formada principalmente por acetato de celulosa (un tipo de plástico), puede tardar hasta 12 años en descomponerse y llegar a contaminar hasta 500 litros de agua.
«Preservar Formentera es un trabajo constante y conjunto. No podemos permitir que este residuo, tan pequeño pero tan nocivo, siga llegando a nuestras playas y a la posidonia. Esta campaña piloto, alineada con el mensaje «No ensucies la isla», demuestra que la sostenibilidad y el compromiso son el mejor regalo que podemos hacer en nuestro entorno durante estas fiestas», ha afirmado la consellera Verónica Castelló.
Para facilitar la participación ciudadana, la administración insular ha instalado cuatro ceniceros específicos en la zona del Mercat de Nadal, ubicados en la plaza de la Constitución de Sant Francesc.
Reciclaje y recuperación
La colaboración con Keenat permite dar una segunda vida a este residuo a través de dos vías de valorización:
1. Reciclaje del filtro
Mediante un proceso patentado y libre de agua y disolventes, se extrae el acetato de celulosa del filtro, que posteriormente se reutiliza para fabricar nuevos objetos de plástico reciclable.
2. Recuperación energética
El papel y el tabaco no aptos para el reciclaje se destinan a la producción de combustible sólido de sustitución (CSS) en plantas cementeras para sustituir parcialmente el uso de combustibles fósiles.
La campaña culminará antes del verano de 2026, cuando se prevé la instalación de este tipo de ceniceros en todos los núcleos de población de Formentera.










































