
La consellera balear de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia, Sandra Fernández, ha reiterado al gobierno central que los centros de atención a los menores de las Islas están sobreocupados por encima del 1000 por ciento, con 718 menores migrantes no acompañados atendidos.
Fernández ha trasladado esta situación durante la reunión que tuvo lugar esta mañana con el secretario de Estado de Juventud e Infancia, Rubén Pérez Correa y el delegado del gobierno central en las Islas, Alfonso Rodríguez. En el encuentro han participado también los consellers del Consell Insular de Mallorca, Guillermo Sánchez; de Eivissa, Carolina Escandell; de Menorca, Carmen Reynés; y de Formentera, Cristina Costa.
Fernández, que ha querido agradecer a Pérez se haya reunido con el Govern y los Consells «mientras que todavía estamos esperando a que nos responda la ministra Rego», ha pedido al secretario de Estado que se replanten el envío a las Islas de 49 menores no acompañados procedentes de Canarias. «Hemos transmitido al secretario de Estado lo que llevamos diciendo desde hace meses, y hemos pedido al Ministerio que asuma la responsabilidad de estar repartiendo niños y niñas sin las garantías de que puedan ser acogidos con dignidad y recursos».
Fernández ha añadido que se ha trasladado al secretario de Estado «nuestra preocupación por la situación actual, que no nos permite atender a estos niños con la dignidad que merecen y le hemos pedido que, al menos, no nos envíen a los menores de otras comunidades autónomas».
Además de la insuficiente financiación por parte del gobierno central, Fernández y los representantes de las cuatro islas han manifestado a Pérez la imposibilidad de atender a más menores por cuestiones de capacidad. «Tanto desde el punto de vista físico, por la falta de espacios adecuados, como humano, ya que no se dispone de personal suficiente para atenderlos».
Fernández ha recordado que el Govern ha recurrido, y que se han admitido a trámite, los tres reales decretos ley que regulan el reparto forzoso de menores llegados a Canarias y Ceuta. «Pero no atienden a esta petición», ha dicho, «y la sensación después de esta reunión es, una vez más, de decepción porque el gobierno central, que es quien tiene las competencias en materia migratoria, no nos ofrece soluciones».
«Al menos, creemos que el Secretario de Estado ha podido comprobar», ha dicho la consellera, «que ni este Govern ni estos Consells insulars son racistas, como nos calificó en su día la ministra Rego».








































