El Parlament balear convalidó ayer el Decreto-ley de medidas de contención turística, que incluye la prohibición de nuevas plazas en viviendas plurifamiliares; medidas contra la oferta ilegal, como el aumento de las sanciones hasta los 500.000 euros; y medidas de reconversión de la oferta obsoleta, para avanzar hacia la sostenibilidad.
La principal novedad del Decreto ley es la prohibición de nuevas plazas de alojamientos turísticos en viviendas plurifamiliares en el conjunto de las Islas y, para las ya existentes que quieran renovar la licencia, se elevan las exigencias de calidad vía reglamento.
Por otra parte, se reactiva el intercambio de plazas entre particulares -sin crecimiento de plazas- y el cambio de usos de establecimientos turísticos en vivienda exclusivamente para uso residencial, a la espera de que los Consells insulars fijen su techo de plazas y la capacidad de carga para levantar la moratoria actual de plazas en vigor.
Además, crea una bolsa transitoria vacía que recogerá las plazas que se den de baja para garantizar su contención y evitar su decrecimiento.
Medidas de lucha contra la oferta ilegal
Otro de los ejes del Decreto ley es la persecución de la oferta ilegal con mayores exigencias y sanciones más duras.
Entre estas exigencias, destaca la obligatoriedad de los portales comercializadores de exigir el número de registro del alojamiento a comercializar, en el que se responsabiliza de posibles infracciones tanto a los propietarios como a las plataformas comercializadoras.
Con respecto a las sanciones, aumentan un 25% con multas de hasta 500.000 euros. Concretamente, las muy graves pasan de la horquilla de 40.001 a 400.000 euros a la de 50.001 a 500.000 euros; las graves, de 4.001-40.000 euros a 5.001-50.000 euros; y las leves, de 0-4.000 euros a 0-5.000 euros.
Los propietarios sancionados podrán obtener una rebaja de hasta el 80% de la sanción si destinan la vivienda al alquiler social o al alquiler de precio limitado. En tal caso, el beneficiado de las rentas del alquiler será la Comunidad Autónoma. Esta medida está enfocada a aflorar vivienda frente a la emergencia residencial.
Zonas saturadas y de reconversión
El texto también recoge el establecimiento del marco de regulación de nuevas zonas saturadas y de reconversión, que podrán ser declaradas por los consejos insulares, previa presentación de un plan estratégico de actuación, así como de un régimen extraordinario de modernización de establecimientos para fomentar la modernización de la oferta, que permitirá aumentar la superficie de establecimientos turísticos hasta un 10% turísticas.
Las zonas saturadas y de reconversión serán estratégicas a la hora de asignar ayudas de la Administración y tendrán que estar dentro de un proceso de certificación de calidad SICTED.
Uno de los aspectos destacados del nuevo decreto es el mantenimiento de la posibilidad de intercambio de plazas turísticas vinculado al cambio de uso de alojamientos obsoletos, medida dirigida a dar respuestas a la falta de vivienda. Con este decreto se establece un procedimiento extraordinario para la transformación de establecimientos turísticos inviables o en desuso en viviendas de precio limitado. Además, esta vía podría ser utilizada por empresas turísticas que deseen reconvertir edificios para habilitar residencias destinadas a sus trabajadores, respondiendo así a las necesidades de vivienda en zonas de gran presión turística.










































