“Formentera es un entorno perfecto para desarrollar un proyecto artístico y creativo” Entrevista a Valentina Llorens

La artesana trabaja piezas de bisutería en arcilla polimérica, metal y piedras en originales y personales diseños

1739
La artesana en su taller trabajando la arcilla polimérica
Publicidad
Compartir

Valentina Llorens (Mallorca, 1994) estudió Publicidad y Relaciones Públicas en Barcelona, posteriormente trabajó en agencias de diseño y luego viajó a Australia con su pareja para continuar su desarrollo profesional en diseño gráfico, branding y marketing digital. “En nuestra estancia en Australia nos pilló la pandemia Covid, cerró todo, nos quedamos sin clientes y decidimos volver a España, en concreto a Formentera que ya había salido de la cuarentena”, apunta Valentina recordando la isla en la primavera del 2020 “casi sin gente y pudiendo disfrutar de la naturaleza”.

En Formentera Valentina retomó su trabajo como autónoma en materia de marketing, comunicación, estrategia y diseño. “Ese invierno me invitaron a organizar un mercadillo de mujeres artesanas en Barcelona y viendo la selección de marcas noté que había un movimiento muy grande de chicas emprendedoras que trabajaban la arcilla polimérica y decidí acercarme a ese material y retomar lo de crear bisutería, algo que había iniciado de pequeña con mi hermana”.

El material no genera desperdicios ya que se puede reutilizar

El trabajo creativo

Publicidad

La arcilla polimérica es un material maleable, se trabaja en crudo utilizando para cortarla y darle forma la máquina de hacer pasta fresca, moldes con formas, rodillos y el cutter. “A esta arcilla puedes darle la forma que quieras, la puedes mezclar, por ejemplo con pan de oro, pan de plata, pigmentos líquidos, polvos de mica o con arcilla traslúcida. Luego cuando tienes la pieza lista esta se hornea para solidificarla y luego comienzan los trabajos de pulido, lijado, cortado o avellanado”, apunta la artesana quien añade que es un trabajo divertido y limpio ya que “los restos del material no se tiran, se vuelven a utilizar y obtienes diseños diferentes con residuos cero”.

Las piezas de arcilla polimérica se engarzan luego con latón y para la última colección Valentina ha optado además por el acero inoxidable y con las piedras de ágata para complementar los diseños. Después de una colaboración con el artesano Pep Juan en la creación de anillos de plata y el curso que ha realizado con el artesano joyero Lorenzo Pepe, “a partir de ahora veré de incluir el oro y la plata en mis colecciones junto a la arcilla y las piedras y pasar de la bisutería a la joyería”.

Algunos de los pendientes creados por Valentina Llorens

Distintas fuentes de inspiración

A la hora de crear, Valentina se fija mucho “en las mujeres que me compran, por ejemplo las italianas que son sofisticadas, buscan pendientes grandes, coloridos, atrevidos y siempre diseño algo a su gusto”. La isla también es fuente de inspiración en las formas y en los colores a través de las tonalidades de azules del mar, las de la tierra o las flores y la diseñadora además apuesta por unas líneas que denomina “místicas” con soles y lunas como protagonistas.

Cabe señalar que todo este trabajo que se traduce en pendientes y colgantes, ya va por la octava colección de su firma Ginkgo Slow-made creations, y nos adelanta que en la de esta primavera el verde es el protagonista.

Con respecto a la clientela, Valentina apunta que en las ventas on line ahora mismo se está abriendo un mercado muy grande para Ginkgo en Alemania y en el caso de España “con un perfil de chicas de 25 a 35 años que valoran mucho la artesanía, que siguen el proceso que subo a Instagram y que están dispuestas a gastar un poco más por piezas originales y distintas”. Otro perfil de clientas que apuestan por sus creaciones son mujeres de más de cuarenta años “que se inclinan por los pendientes más grandes y estrafalarios porque al no pesar nada, al final se llevan cuatro o cinco diseños de golpe en el mercadillo de la Mola y luego me siguen comprando on line creando así una relación comercial fuera de temporada”.

Valentina con piezas de una de las ocho colecciones que lleva realizadas

Con carta de artesana desde el pasado mes de marzo, Valentina comenzó como invitada a mediados de la temporada pasada en la Fira Artesanal de la Mola una experiencia que espera repetir con parada fija para “fidelizar clientela, darme a conocer y para seguir compartiendo con los artesanos de la isla, algo muy bonito y acogedor y que no se da en otros lugares”.

Con respecto a la situación del trabajo artesanal en la isla, Valentina considera que “estamos en un entorno perfecto para desarrollar un proyecto artístico creativo, con espacios para dar a conocer el trabajo de los artesanos como son el mercadillo de la Mola y el de Sant Ferran, además nos ayudamos, hay compañerismo y estaría muy bien que se habilitaran espacios para talleres, para realizar coworking, para compartir conocimientos y experiencias, así como para enseñar artesanía a los más jóvenes de la isla”.

 

Publicidad