Can Platé, una iniciativa pionera con un siglo de historia

La familia Ferrer recibirá el premio Sant Jaume 2022 en reconocimiento a una empresa vinculada al turismo, a su trayectoria y emprendimiento

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Joan Antoni Ferrer delante de la Fonda Platé, un negocio familiar con un siglo de historia
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El pleno extraordinario del Consell de Formentera celebrado el pasado 8 de julio aprobó otorgar uno de los premios Sant Jaume 2022 a Can Platé (1922), “en reconocimiento a una trayectoria empresarial familiar, que se inició precisamente hace cien años de la mano de Joan Ferrer Castelló con la inauguración de lo que hoy conocemos como Fonda Platé, trayectoria y emprendimiento que continúan hoy con la tercera y cuarta generación al frente de una empresa vinculada al turismo siempre en busca de la excelencia”.

Un galardón que reciben con orgullo como ha apuntado a FormenteraAvui, Joan Antoni Ferrer, en representación de una familia dedicada al turismo desde hace un siglo aunque la historia comienza un poco antes cuando el abuelo de Joan, Joan Ferrer Castelló, se embarca con 13 años de edad rumbo a Argentina. La aventura fue bien y a la vuelta compra un solar en Sant Francesc y después de un segundo viaje a Buenos Aires comienza la construcción de lo que hoy conocemos como Fonda Platé.

Imagen de archivo del interior de la Fonda Platé

Por la documentación que su nieto ha encontrado de esa época el local se inauguró como un café y más adelante abrió la fonda con siete habitaciones que eran ocupadas mayoritariamente por comerciantes que venían a la isla a cerrar tratos sobre todo de compra y venta de animales. Hacia la década de los cuarenta hay constancia del alquiler de habitaciones a los primeros turistas y, si no había plazas suficientes en plena temporada, se les habilitaba alojamiento en casas vecinas.

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Fonda Platé Archivo Joan Antoni Ferrer

En 1954, Joan Ferrer Castelló comenzó un nuevo emprendimiento con la pensión Cala Saona que ha tenido una serie de ampliaciones y reformas hasta convertirse en el actual Hotel&Spa de cuatro estrellas. Después de su fallecimiento, las iniciativas pasan a ser asumidas por su hijo, Joan Ferrer Torres “Juanito Platé” que continúa con la actividad empresarial. “Mi abuelo fue el pionero, el visionario y mi padre continuó el legado llevando el Hotel Cala Saona a la categoría de tres estrellas y consiguiendo la Q de calidad de Baleares”, destaca Joan Ferrer.

Con el boom del turismo la familia alquila la parte del bar de la Fonda Platé y le da un uso familiar a la zona de alojamiento, mientras centran su actividad en Cala Saona y amplían la actividad comercial con apartamentos y restaurante en es Caló, viviendas turísticas en Ca Marí y recientemente con la construcción de sa Pedrera Suites en es Pujols, sin olvidar la oferta gastronómica isleña que ofrece la cuarta generación de la familia en el restaurante Sol en Cala Saona.

Por otra parte, ya cuentan con el proyecto para rehabilitar el área de alojamiento de la Fonda Platé con una reforma importante y siempre con la protección de la fachada original catalogada como bien patrimonial.

Joan Antoni Ferrer delante de la actual Fonda Platé

Con respecto al Premio Sant Jaume 2022, Joan Antoni Ferrer se muestra agradecido y  destaca que una distinción de este tipo “es un reconocimiento importante a una trayectoria familiar de un siglo y un premio a una actividad empresarial de alojamiento y restauración vinculada a la tradición isleña”.

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