Antonio J. Sanz se ha mostrado favorable este martes a dos decretos ley aprobados por el Govern balear porque «la situación que nos ha correspondido vivir ha sido excepcional y esta excepcionalidad justifica la tramitación como decretos ley tanto del 1/2022 como del 2 /2022″.
Respecto al Decreto Ley 1/2022, de medidas urgentes para paliar los efectos de la COVID-19 en el ámbito de los contratos de concesión de servicios de transporte público durante 2021, el diputado de Formentera ha explicado que sin estas ayudas, que ya se ejecutaron el pasado año, la gente no habría podido salir adelante.
Sanz ha apuntado que, en el caso de Formentera, llegaron a 184 empresas sin dejar de lado tanto los ERTO’s, como las ayudas para fijos discontinuos. También ha mencionado «las cerca de 1000 personas que, en Formentera, en los meses de marzo, abril y mayo de 2020, tuvieron que recibir el apoyo de Bienestar Social para una necesidad tan básica como comida». «Sin el escudo social que se desplegó, no hubiéramos podido salir», ha insistido.
Sobre el Decreto Ley 2/2022 Sanz le ha calificado como «necesario para dar cumplimiento a las normativas europeas que ya hace tiempo advertían de la necesidad de reducir el gran número de trabajadores públicos en régimen de temporalidad que tiene nuestro Estado».
Asimismo, ha resaltado la contraposición de modelos: el progresista que a pesar de no haber realizado todo los procesos que corresponden, ha convocado oposiciones, frente al modelo liberal que elimina tasas de reposición, elimina plazas y no convoca procesos selectivos.
Sanz ha aprovechado su intervención para condenar la invasión de Ucrania por parte de Rusia. «Se trata de un ataque a los derechos democráticos de decidir el futuro de un país, que ahora mismo ya afecta claramente a los precios disparando la inflación debido, principalmente, a unos precios de la energía desorbitados», ha dicho.
También ha llamado a combatir la emergencia climática, ahora más que nunca, cuando tanto la pandemia como la guerra han puesto de manifiesto «la dependencia extrema que tenemos de los combustibles fósiles». «Es una obligación moral luchar contra el cambio climático para que todas podamos tener un futuro en el que existan nuestras islas y con un modelo turístico sostenible, de verdad», ha destacado el diputado.










































