El president del Consell de Formentera, Jaume Ferrer, y un representante de la propiedad de la finca de Sa Senieta firmaron ayer el contrato de compra-venta de dicho inmueble ubicado en Sant Francesc, por un montante que asciende a 2,5 millones de euros.
Del importe antes citado, un millón de euros será financiado con fondos del Impuesto de Turismo Sostenible, medio millón más con fondos de la Conselleria de Cultura, Participación y Deportes del Govern Balear, mientras que el importe restante será aportado a través de fondos propios por parte del Consell Insular de Formentera.

Inmueble catalogado como bien patrimonial
Según la información remitida por el Consell Insular, «Sa Senieta» es el único inmueble de Formentera declarado como bien catalogado de acuerdo con lo previsto en la Ley 12/1998, de 21 de diciembre, del patrimonio histórico de Balears, «lo que ya pone de manifiesto sus valores desde el punto de vista del patrimonio cultural insular».
Asimismo la casa está incluida en el Catálogo de Patrimonio Cultural de Formentera, como elemento AT-C-150, con grado de protección B y fue declarado como bien catalogado en el año 2002.
Según se argumenta en la declaración, «se trata de un ejemplo único de la arquitectura tradicional de Formentera», ya que constituye «un complejo de dos viviendas de dimensiones importantes y distribución más compleja de lo que resulta habitual en la isla». Asimismo se considera que su estado de conservación es «relativamente bueno y sin intervenciones que la hayan desvirtuado, por lo que mantiene las características, los materiales y los acabados originales».
Por otra parte, y a falta de un estudio más profundo, las referencias históricas que actualmente se conocen sitúan esta casa y la hacienda a la que se vincula dentro del siglo XVIII.
Desde el Consell apuntaron además que la compra de Sa Senieta «da respuesta al Plan Insular de Gestión del Patrimonio Cultural de Formentera 2017-2019, que incluye la restauración, la conservación y la adquisición de bienes priorizando los elementos con mayor grado de protección patrimonial y los que se encuentran en peor estado de conservación».
En cuanto a los futuros usos de este enclave una vez restaurado, desde el Consell se adelantó el pasado mes de julio que esta casa estaría destinada a un centro de carácter cultural.









































