El presidente del Consell Insular de Formentera, Óscar Portas, ha alertado este miércoles de que la capacidad de acogida de la isla se encuentra completamente desbordada tras la última llegada de 13 menores migrantes no acompañados durante el día de ayer, una situación que eleva hasta los 182 los menores tutelados actualmente por la institución.
Ante esta situación, el Consell de Formentera, a través de la Conselleria de Bienestar Social ha tenido que habilitar de forma urgente nuevos espacios improvisados para dar un techo por pernoctar y dar una respuesta inmediata a las necesidades básicas de estos menores. A pesar de estos esfuerzos, los recursos disponibles se encuentran en el límite de su capacidad.
Por este motivo, el Consell de Formentera solicitó auxilio ayer a la directora insular de la Administración General del Estado en Eivissa y Formentera, Raquel Guasch, para poder utilizar de forma extraordinaria la carpa ubicada en el puerto de La Savina para alojar temporalmente a menores en situaciones de emergencia. En estos momentos, la institución sigue sin haber recibido respuesta a esta petición.
Desde el Consell se reclama que este espacio pueda ser utilizado de forma excepcional cuando las circunstancias así lo requieran, «especialmente teniendo en cuenta que la pasada noche la instalación se encontraba sin uso», ha apuntado Portas.
Situación compleja
Portas ha insistido en que la situación es especialmente compleja en Formentera por su condición insular y por la carencia de infraestructuras específicas destinadas a la atención de menores migrantes no acompañados, ya que la isla no dispone de ningún centro ni recurso permanente para este fin, ni tampoco de plazas estructurales que permitan absorber el incremento constante de llegadas.
La situación actual evidencia una vez más que el fenómeno migratorio que afecta a Formentera ha dejado de ser una realidad coyuntural para convertirse en un problema estructural que supera las capacidades materiales y económicas de una isla de poco más de 12.000 habitantes.
El presidente insular ha recordado que durante todo el año 2025 llegaron a Formentera 113 menores migrantes no acompañados. Este año, cuando todavía no se ha llegado a mitad del año, ya han llegado 99, una cifra que anticipa que se superarán ampliamente los registros del pasado año y que evidencia una presión asistencial sin precedentes sobre los recursos insulares.
A esta situación, ha manifestado Portas, se suma el retraso que se está produciendo en los procesos de identificación de los menores por parte de las administraciones competentes. Esta demora dificulta el traslado a otros recursos especializados, provocando una acumulación de menores en Formentera incrementando todavía más la presión sobre los servicios insulares.
Esta demora, ha añadido Portas, está impidiendo que se puedan materializar los traslados a otros recursos ya disponibles fuera de Formentera, lo que provoca una acumulación de menores en la isla e incrementa aún más la presión sobre los servicios insulares.
En este sentido, a pesar de la ayuda del Govern balear para poner al alcance de la administración insular nuevos recursos en otras islas, no se puede hacer efectivo por esta falta de documentación.
El Consell de Formentera reclama una respuesta coordinada y urgente del Estado ante una situación que es ya insostenible para una administración insular con recursos limitados. La institución reitera que seguirá garantizando la atención y protección de los menores, pero advierte que necesita apoyo inmediato y medidas efectivas para evitar el colapso de los servicios de acogida.











































