La protección de la posidonia se refuerza con veinte embarcaciones de vigilancia operativas en las cuatro islas

El dispositivo, en marcha desde el 1 de junio, refuerza la prevención de fondeos sobre praderas e incorpora mejoras tecnológicas para optimizar el Servicio de Vigilancia

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Agentes de Medioambiente en las tareas de vigilancia
Agentes de Medioambiente en las tareas de vigilancia
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El Govern de las Islas Baleares ha puesto en marcha una nueva temporada del Servicio de Vigilancia de la Posidonia, con el objetivo de prevenir los fondeos sobre Posidonia oceanica y reforzar la conservación del principal ecosistema marino del archipiélago, que concentra cerca de 650 km² de praderas, aproximadamente la mitad de toda la superficie existente en España.

 

Así, desde el 1 de junio –y hasta el 10 de octubre–, un total de veinte embarcaciones ya operan en las Islas Baleares bajo la gestión del Instituto Balear de la Naturaleza (IBANAT), que depende de la Dirección General de Medio Natural y Gestión Forestal de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Natural. El servicio se distribuye territorialmente con seis embarcaciones en Mallorca, cinco en Formentera, cuatro en Eivissa y cinco en Menorca. En este último caso, el Consejo Insular de Menorca aporta una embarcación y, además, se vuelve a contar con el apoyo de la embarcación del Parc Natural de s’Albufera des Grau.

El conseller Joan Simonet ha destacado que «el dispositivo trabaja de forma coordinada con los consells insulars, parcs naturals, reservas marinas, agentes de medio ambiente del Govern, Guardia Civil y otras administraciones competentes». Además de las labores de vigilancia, ha apuntado Simonet, el servicio lleva a cabo acciones de seguimiento ambiental, censos de aves marinas, tareas de atención a fauna marina y actividades de sensibilización dirigidas al sector náutico y a la ciudadanía.

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Para mejorar la eficacia del dispositivo, el conseller ha explicado que “se han incorporado herramientas tecnológicas como el sistema AIS, desarrollado conjuntamente con el SOCIB, que permite optimizar la planificación de las patrullas y anticipar situaciones de riesgo. También se han implementado aplicaciones cartográficas que facilitan a los navegantes la identificación de zonas aptas para fondeo».

En la misma línea, la directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, ha expuesto que «la labor principal del dispositivo es informar, asistir y concienciar a los navegantes para evitar impactos sobre las praderas de posidonia, un hábitat prioritario protegido por la Unión Europea y clave para la salud del Mediterráneo por su función en la producción de oxígeno, la producción de oxígeno. y la protección del litoral frente a la erosión».

Cabe recordar que el Servicio finalizó la temporada 2025 con 181.468 actuaciones, un incremento del 40% respecto al año anterior, y con la detección de un 6,4% de fondeos irregulares, la cifra más baja registrada desde su creación. Formentera sigue siendo el área con menos incidencias, mientras que zonas como la bahía de Sant Antoni, Porroig y Talamanca, y también puntos de Mallorca, como Calvià, Andratx y Alcanada, concentran mayor presión náutica.

Conferencia Final del proyecto europeo Interreg Euro-MED ARTEMIS

En este contexto, las Islas Baleares han acogido esta semana la Conferencia Final del proyecto europeo Interreg Euro-MED ARTEMIS, que ha tenido lugar en Ciutadella de Menorca, del 8 al 10 de junio, con la participación de administraciones, centros de investigación y organismos internacionales de varios países mediterráneos.

Torres, que participó en la Conferencia, ha subrayado que el hecho «la Conferencia Final del proyecto ARTEMIS se haya llevado a cabo en Menorca refuerza aún más el papel de las Islas Baleares como territorio de referencia en el Mediterráneo en la protección, restauración y gestión sostenible de los ecosistemas marinos y, en concreto, de la posidonia».

De este modo, el encuentro, organizado por el Observatorio Socioambiental de Menorca (IME-OBSAM) y el Plan Bleu del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, con la participación del Govern como socio asociado, ha permitido abordar los principales retos de la restauración de praderas marinas, la valoración de los servicios ecosistémicos que la aportan y los mecanismos-de Mediterráneo.

Durante las jornadas, los participantes han podido conocer sobre el terreno iniciativas de referencia en las Islas Baleares, como el propio Servicio de Vigilancia de la Posidonia y el proyecto de restauración de praderas marinas de Cala Blanca, en Menorca, un hito que ha hecho valer el compromiso de las Islas Baleares con la conservación del medio marino.

 

 

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