Prohens y los presidentes de los cuatro consells reclaman a la ministra de Infancia retirar el último decreto sobre el reparto de menores y declarar la contingencia migratoria en las Islas Baleares

En su intervención, el presidente de Formentera ha reclamado que cualquier decisión estatal en esta materia tenga en cuenta la capacidad real de acogida de cada territorio, la disponibilidad efectiva de infraestructuras y profesionales y la sostenibilidad financiera de los sistemas insulares de protección

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Imagen de la reunión con la ministra Sira Rego celebrada en el Consolat del Mar el pasado mes de abril
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El presidente del Consell Insular de Formentera, Óscar Portas, ha participado este jueves en la reunión mantenida en el Consolat de Mar con la ministra de Infancia y Juventud del Gobierno de España, Sira Rego; la presidenta del Govern de las Islas Baleares, Marga Prohens, y el resto de presidentes de los consells insulars para abordar la situación del sistema de acogida de menores migrantes no acompañados.

Durante el encuentro, se ha trasladado a la ministra la situación límite que vive actualmente el sistema de protección de menores en las Islas Baleares, en un contexto marcado por el sostenido incremento de la presión migratoria de los últimos años. En este sentido, se ha recordado que en los últimos cinco años han llegado más de 20.000 personas migrantes en patera en las islas, 7.000 de ellas sólo durante 2025 y 1.400 en lo que llevamos de 2026, una cifra que representa un incremento del 20% respecto al mismo período del año anterior.

Actualmente, las Islas Baleares acogen a 733 menores migrantes no acompañados, una cifra que representa cerca de dos tercios del total de menores tutelados y que sitúa el sistema muy por encima de la capacidad ordinaria asignada por el Estado. Esta sobrecarga, que supera en más de un 80% la capacidad prevista, está tensionando al máximo los recursos disponibles, tanto desde el punto de vista económico como en infraestructuras y profesionales.

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Ante esta realidad, el Govern y los Consells insulars han trasladado a la ministra tres peticiones concretas: la retirada del último decreto estatal que amplía la capacidad ordinaria de acogida en Baleares de 406 a 434 plazas; la declaración de la contingencia migratoria preventiva para frenar el reparto de menores hacia las islas, y un mayor apoyo económico por parte del Gobierno de España para atender a los menores que ya se encuentran bajo tutela.

Situación en Formentera

Durante la reunión, el presidente del Consell, Óscar Portas, ha expuesto la realidad específica de Formentera, marcada por su reducida dimensión, la limitación de recursos y la fuerte presión asistencial que soporta la isla. En este sentido, ha advertido que Formentera tutela actualmente a 156 menores migrantes no acompañados, 13 de los cuales han llegado sólo durante la última semana.

Portas ha remarcado que esta situación tiene un impacto especialmente grave en Formentera, que sólo dispone de un centro de urgencia y emergencia de primera acogida. Según explicó, esta realidad pone al límite la capacidad de respuesta de los servicios, tensiona a los equipos profesionales y obliga a la administración insular a asumir una carga económica y organizativa absolutamente desproporcionada para una isla de poco más de 12.000 habitantes.

El presidente ha defendido que la protección de los menores es una obligación institucional y humana que nadie discute, pero ha advertido de que esta protección sólo puede garantizarse con recursos suficientes, infraestructuras adecuadas y un sistema capaz de dar una respuesta digna y segura. En este sentido, ha señalado que no es viable proteger adecuadamente el interés superior del menor con un servicio colapsado como el que vive actualmente Formentera.

Asimismo, Portas ha puesto de manifiesto una problemática añadida que agrava aún más la situación del centro de primera acogida: la convivencia en un mismo espacio reducido de menores y jóvenes que inicialmente son considerados menores pero que posteriormente se determina que no lo son. Según ha explicado, esta convivencia es uno de los factores que provoca conflictos en el recurso de acogida.

En su intervención, el presidente de Formentera ha reclamado que cualquier decisión estatal en esta materia tenga en cuenta la capacidad real de acogida de cada territorio, la disponibilidad efectiva de infraestructuras y profesionales y la sostenibilidad financiera de los sistemas insulares de protección. «Formentera no puede ser tratada como si tuviera la misma capacidad de respuesta que territorios mucho mayores. Lo que reclamamos es realismo, corresponsabilidad y recursos para poder proteger bien», ha señalado.

Situación extrema de saturación

Portas también ha insistido en la necesidad de revisar el actual modelo de primera acogida y de impulsar soluciones que aligeren la presión que soporta Formentera. En este sentido, ha trasladado a la ministra que el servicio de atención se encuentra en una situación extrema de 1200% de saturación, que es inviable que una isla con recursos tan limitados deba asumir en solitario una tutela de esa magnitud.

El presidente insular Portas ha agradecido el entendimiento y la predisposición de todas las partes, que han coincidido en apuntar que la «solidaridad debe venir de todo el territorio nacional». Portas ha incidido en que proteger el interés superior del menor no es viable con un servicio colapsado tal y como está en Formentera.

 

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