La consellera balear de Salud, Manuela García, que ha presidido esta mañana el Comité Autonómico de Enfermedades Infecciosas, ha informado, tras la reunión, que Baleares acaba de iniciar la fase ascendente de la ola epidémica de gripe al registrar 37,3 contagios por cada cien mil habitantes en la semana 48 del año.
Son datos del informe que publica cada semana el Servicio de Vigilancia Epidemiológica de la Dirección General de Salud Pública de Baleares, dado a conocer hoy y que contabiliza los casos diagnosticados entre los días 24 y 30 de noviembre. Estos datos -37,3 por cien mil habitantes- reflejan una incidencia ligeramente superior al umbral epidémico en las islas, establecido en los 36 casos por cien mil habitantes.
Durante la reunión del Comité de Enfermedades Infecciosas se ha informado sobre el Protocolo de recomendaciones para el control de enfermedades infecciosas, aprobado ayer por los representantes de Salud Pública de todas las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad en la reunión de la Comisión Nacional de Salud Pública. Este Protocolo define cuatro escenarios de riesgo a partir de los niveles de incidencia detectados y permite adaptar en cada caso estas medidas a la evolución de la situación epidemiológica de cada comunidad. En el caso de Baleares, la incidencia epidémica sitúa a las islas en el Escenario I del citado protocolo.
Anticipo de cuatro semanas
La consellera García ha destacado que el nivel de difusión del virus estacional se ha avanzado en torno a unas cuatro semanas en esta temporada 2025-2026.
La fase más expansiva de difusión del virus gripal se ha avanzado alrededor de cuatro semanas, por lo que es probable que el pico epidémico se registre en torno a las fechas navideñas.
Epidemia de nivel bajo
Las recomendaciones establecidas en el Protocolo para el escenario actual de epidemia de nivel bajo incluyen la indicación de utilización de mascarillas en la población en general en caso de que se manifiesten síntomas de una enfermedad respiratoria, además del uso en entornos especialmente vulnerables o de afluencia masiva, para evitar una mayor difusión del virus estacional.
Las medidas establecidas para el escenario de epidemia de nivel bajo incluyen la recomendación de uso de mascarilla quirúrgica para personas con síntomas y entornos vulnerables. En hospitales y centros sanitarios, se recomienda su uso en áreas sensibles, tanto para profesionales como para pacientes y acompañantes.
Además, se recuerda la importancia de la vacunación al inicio del período epidémico, así como facilitar el acceso a la vacuna para garantizar una cobertura elevada en un período corto de tiempo.
En esta fase epidémica se recomiendan las habituales medidas de control de la transmisión, como que las personas con síntomas deben usar máscara quirúrgica y adoptar medidas higiénicas, especialmente si entran en contacto con personas vulnerables, reducir las interacciones sociales y adoptar medidas de higiene respiratoria y manos durante los días posteriores al inicio de síntomas. Estas medidas deben extremarse si debe mantenerse contacto con personas vulnerables.











































