El diputado autonómico y conseller no adscrito, Llorenç Córdoba, ha intervenido hoy en el pleno del Parlament balear para exponer la preocupación existente en la isla ante la situación que atraviesan la Residencia y el Centro de Día de Formentera, marcada en los últimos meses por dificultades laborales, falta de estabilidad organizativa y deficiencias recogidas por la Inspección de Trabajo.
Córdoba ha empezado su intervención dejando claro que la gestión directa es competencia
del Consell Insular de Formentera, pero ha subrayado que el Govern también tiene
responsabilidades en materia de supervisión, calidad y garantía del cumplimiento de la
normativa autonómica. Por este motivo, ha pedido una actuación coordinada por
asegurar un servicio adecuado a las personas mayores y dependientes.
“Lo que nos preocupa no es una cuestión política, sino la seguridad, la dignidad y la
tranquilidad de los residentes y del personal que les atiende», ha afirmado. Así, ha destacado que tanto las familias como los trabajadores expresan desde hace tiempo inquietud por el estado del servicio, después de un año marcado por bajas de personal sin cobertura, cambios sucesivos en la dirección y problemas organizativos.
La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha respondido que el ejecutivo «está detrás de esta situación», que ya se han aportado medios y se han puesto en marcha medidas de apoyo, y ha recordado que la prioridad debe ser garantizar un buen servicio a las personas usuarias.
Córdoba ha valorado positivamente esta predisposición y ha señalado que ésta colaboración institucional es imprescindible porque el servicio atiende a personas muy vulnerables y necesita estabilidad y garantías. También ha reafirmado su compromiso de continuar haciendo seguimiento e impulsando todas las acciones necesarias para que Formentera
disponga de un servicio residencial seguro y digno.








































