Formentera ha acogido esta mañana el acto de clausura definitiva de la turbina de gasóleo de la central térmica de Es Ca Marí y la primera visita oficial a la nueva subestación que forma parte de la interconexión de 132 kV que une eléctricamente Eivissa y Formentera y que fue incluida por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en la Planificación eléctrica vigente.
Al mismo ha asistido un nutrido grupo encabezado por el conseller balear de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, junto al director general de Economía Circular, Transición Energética y Transición Energética de Energía, Joan Groizard, el delegado regional de Red Eléctrica Española (REE) en Islas Baleares, Eduard Maynau, el director general de Endesa Baleares, Martí Ribas, así como el presidente del Consell Insular de Formentera, Óscar Portas.
El primero en intervenir ante los asistentes y los medios ha sido el presidente Portas quien ha destacado la importancia de la clausura definitiva de la turbina de es Ca Marí, “para Formentera, pero sobre todo para los vecinos de esta zona” a los que ha pedido disculpas por una solución que llega tarde y ante «una situación que no era ni digna ni justa», y les ha agradecido «la paciencia, la lucha y la confianza» demostrada durante varias décadas.
Por su parte el conseller balear, Alejandro Sáenz de Pedro, ha remarcado también que la nueva interconexión ha posibilitado la desconexión de la turbina de gasóleo de Es Ca Marí, «una demanda histórica de los vecinos de la zona y un paso importante en la eliminación total de las emisiones de CO₂, un objetivo prioritario marcado por el Govern para avanzar hacia la sostenibilidad, mejorar la calidad del servicio y luchar contra el cambio climático».

Como no podía ser de otra manera, el acto ha contado con la presencia de un grupo de vecinos de la zona que han querido comprobar “in situ” el resultado de años de lucha y reivindicación. Según ha detallado la portavoz de este colectivo, Rita Costa, “estamos muy contentos ya que llevábamos muchos años reclamando una solución para que se acabara el ruido extremo de la turbina, el olor y el malestar que nos producía durante una veintena de años. Ahora esperamos poder estar tranquilos, poder estar fuera de casa en verano y recuperar calidad de vida”.
La cita en Ca Marí ha concluido con una visita a la antigua central donde se ha procedido a desconectarla dando paso a una nueva etapa energética en la isla. Dicha instalación se calcula será desmantelada por completo en los próximos dos años.

Características nueva interconexión
En la visita de esta mañana a la nueva subestación se ha destacado que con una inversión de 96 millones de euros, fue ejecutada y puesta en servicio en junio de 2023 por Red Eléctrica, la empresa de Redeia responsable de la operación y transporte del sistema eléctrico nacional.
Desde que está en servicio la nueva interconexión entre las Pitiüses, la demanda de Formentera se cubre en un 95,86% con el enlace y el restante 4,14% mediante generación fotovoltaica de la propia isla. Además de poder cubrir el 100% de la demanda de Formentera en condiciones de seguridad para el sistema, el nuevo enlace permite que no se use la turbina de generación de la central de es Ca Marí -que funcionaba con gasoil- y, también ha hecho innecesaria la activación de grupos auxiliares de refuerzo como era preciso anteriormente para cubrir la demanda en los picos de consumo del verano. Todo esto se traduce en que se han eliminado las emisiones de CO2 en Formentera derivadas de la producción de energía eléctrica.
La interconexión ha supuesto un hito para Formentera no sólo por el importantísimo avance en la transición energética que ha facilitado al evitar la emisión de CO2 en la generación de energía eléctrica en la isla, sino también porque, con el enlace entre las Pitiüses, todas las Illes Balears están ahora unidas por al menos un enlace de 132 kV y éstas, a su vez, con el sistema eléctrico peninsular y europeo a través de la interconexión existente entre la Península -Illes Balears, lo que dota al sistema balear de una mayor seguridad y robustez, además de permitir la penetración de cada vez más energía renovable a través del sistema de interconexiones.

El enlace actual entre las Illes Balears y la Península supone un ahorro para el conjunto del sistema eléctrico del orden de 100 millones de euros anuales y una reducción anual de 500.000 toneladas de emisiones de CO2. Con el desarrollo de las infraestructuras previstas en la nueva Planificación, especialmente del segundo enlace Península-Illes Balears actualmente en exposición pública por segunda vez con un trazado terrestre modificado-, se más que duplicarán los beneficios actuales, alcanzando una reducción de costes anuales adicional de aproximadamente 360 millones de euros y una reducción adicional de emisiones de 689 kT/año en Illes Balears.
La nueva subestación de Formentera 132 kV está integrada paisajísticamente y es una instalación denominada de tipo GIS (Gas Isolated Subestation -aislamiento eléctrico mediante gas), lo que ha permitido minimizar la ocupación de espacio. Es a la subestación donde “llega” el cable, un enlace tripolar de corriente alterna en dos circuitos de 132 kV, con capacidad de transporte de 53 MVA cada uno, que incorpora fibra óptica para la adecuada tele gestión y operación en tiempo real de la infraestructura. Con una configuración de interruptor y medio, que dota a la subestación de una mayor fiabilidad y de flexibilidad para su operación y mantenimiento, cuenta con 2 transformadores de intemperie de 30 MVA de potencia entre 132/30 kV, 4 reactancias de 9 MVAr cada una de 132 kV y 12 posiciones de interruptor.








































