El diputado de Formentera en el Parlament de les Illes Balears, Llorenç Córdoba,
ha denunciado hoy durante la sesión plenaria la “grave e inaceptable situación” de la gestión de los residuos de construcción y demolición (RCDs) en la isla, que arrastra más de una década de desatención institucional y que, según ha recordado, aún no se ha resuelto pese a las promesas del actual gobierno insular del Partido Popular.
“Formentera no puede seguir viviendo con una montaña de residuos como monumento a la
inacción política. Es un problema que viene de lejos, pero lo más preocupante es que,
después de más de dos años de legislatura, todavía nadie haya hecho nada efectivo para
revertirlo”, ha afirmado Córdoba.
El diputado ha recordado que el Govern balear tuvo que imponer una sanción de 500.000
euros al Consell de Formentera por la gestión irregular de los RCDs acumulados en el área
de Cap de Barbaria, “un problema que se ha ido dejando crecer desde las anteriores
legislaturas gobernadas por Gent per Formentera y el PSOE, y que el actual equipo de
gobierno tampoco ha sido capaz de solucionar”.
Córdoba ha explicado que ya en 2019 se aprobó el proyecto para construir una planta de
valorización de RCDs y, posteriormente, otra para tratar la materia orgánica, “pero ni una ni otra se han ejecutado, y Formentera sigue dependiendo de Ibiza para gestionar su fracción orgánica, con un coste económico y ambiental inasumible”.
“Este es un ejemplo claro de lo que ocurre cuando la política sirve para hacerse fotos y no
para trabajar. Los mismos que prometieron poner orden hoy miran hacia otro lado hasta
que llegan las sanciones. Y eso ya no es herencia: es desidia”, ha añadido con tono crítico.
El parlamentario ha pedido al conseller de Industria, Energía y Transición Energética que el
Govern balear ejerza un control efectivo sobre el cumplimiento de las obligaciones
ambientales del Consell de Formentera, y que garantice que las infraestructuras de tratamiento previstas en el Plan Director Sectorial “se ejecuten de una vez y con criterios de sostenibilidad”.
“Formentera necesita responsabilidad, no propaganda. No es cuestión de colores políticos,
sino de responsabilidad institucional y de respeto por nuestro territorio”, ha concluido
Córdoba.








































