La Delegación del Gobierno en Illes Balears lamenta las reticencias mostradas por los responsables de algunas de las principales instituciones de las islas gobernadas por el PP a la instalación de los espacios modulares para la primera atención y acogida
transitoria de migrantes.
Según detallan, se trata de una medida adoptada por el Gobierno de España para facilitar la labor de los operativos de intervención y emergencia ante las entradas irregulares de personas por vía marítima, y que, a su vez, pretende dar una respuesta digna a las necesidades de carácter humanitario que plantea la llegada de dichas personas.
Ante las reservas expresadas de manera sistemática por algunos de los representantes de la Administración autonómica y local en el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Balears (APB), reunido este miércoles, la Delegación del Gobierno aclara que estos espacios modulares, similares a otras infraestructuras que ya están en funcionamiento en otros puntos del país, están pensadas para un uso temporal, y que se ha procedido a su instalación teniendo en cuenta las necesidades logísticas y operativas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de Cruz Roja, que intervienen en la gestión de estas llegadas.
Pese a todo, aclaran, el proceso de montaje de estos espacios modulares continúa adelante dentro de los plazos estipulados inicialmente, y cabe esperar que en los próximos días comenzará a instalarse el módulo que se ubicará en el puerto de Palma, coincidiendo, previsiblemente, con la finalización de las instalaciones en Eivissa y Formentera.
«La Delegación del Gobierno desea agradecer, una vez más, la colaboración de la dirección de la APB con la cesión de espacios, que hace posible disponer a la mayor brevedad de estas soluciones de acogida temporal y transitoria, tal y como exige la propia situación de emergencia migratoria», concluye el comunicado.








































