El Pleno celebrado este miércoles, en sesión extraordinaria, en el Consell Insular de Formentera ha aprobado por unanimidad las Distinciones Honoríficas 2025, en el marco de la Diada de Formentera, que se celebra el 24 de julio con motivo de la festividad de Sant Jaume.
Estas distinciones se conceden con el objetivo de reconocer públicamente la contribución y valores de personas y colectivos que han destacado por su trayectoria, compromiso y servicio a la sociedad formenterera.
La propuesta de Medalla de Oro, la máxima distinción honorífica de la isla, recae este año en la Fira d’Art i Artesania de la Mola, fundada en el año 1984. Cuarenta y un años después de su creación, esta feria sigue siendo un emblema vivo de la artesanía local, del producto hecho a mano y de la creatividad a través de oficios tradicionales y expresiones artísticas únicas, convirtiéndose en referente cultural, turístico y patrimonial.
Fundada en 1984 y con raíces en el movimiento hippie de los años sesenta y setenta, la Fira se ha consolidado como un referente del patrimonio vivo de Formentera, con un modelo basado exclusivamente en la producción artesanal local. Participan decenas de artesanos que trabajan la joyería, la cerámica, la madera, la piel, el téxtil o la pintura delante del público, manteniendo viva la transmisión de técnicas tradicionales.
La Fira es más que un mercado: es un espacio de dinamización social y cultural, con música en vivo, talleres y actividades que fomentan la convivencia entre artesanos, vecinos y visitantes. También impulsa la economía local del Pilar de la Mola, promueve el turismo sostenible y consolida la identidad formenterera ante la masificación turística.
Con este galardón, se reconoce la Fira como espacio de memoria, creatividad y comunidad, punto de encuentro entre tradición y modernidad que ejemplifica los valores que la Medalla de Oro de Formentera quiere distinguir.

Premios Sant Jaume
En sesión plenaria también se ha aprobado conceder tres Premios Sant Jaume a personas que han contribuido de forma significativa al progreso y a la identidad de Formentera:
Santiago Colomar Ferrer (1968), historiador y divulgador, por su destacada labor de investigación y difusión de la historia contemporánea de la isla, así como por su implicación activa en la recuperación de la memoria histórica.
Colomar es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Barcelona, doctorado con una tesis sobre los ataques corsarios en el Mediterráneo (1571-1650), y Premio Ramon Llull del Govern Balear en 2018. Es autor de obras como Formentera en la época contemporánea (1782–2007) y ha publicado numerosos artículos y capítulos especializados en la historia de la isla.
Más allá de la investigación, destaca por su labor divulgativa a través de conferencias, programas radiofónicos e itinerarios históricos a pie, que han despertado el interés ciudadano por el conocimiento del pasado local, con un lenguaje llano, riguroso y cercano.
Con este premio, Formentera reconoce su aportación clave a la construcción de la memoria colectiva y la valorización de la identidad cultural de la isla.
Maria Verdera Ferrer (1929), por su trayectoria vital y profesional, pionera en la emprendeduría femenina en la isla y figura clave en la consolidación del Forn Can Manolo, establecimiento emblemático de Sant Francesc con casi un siglo de historia.
Desde los años cincuenta, Maria Verdera trabajó codo con codo con su marido, Manuel Cardona, y posteriormente con su hijo, para mantener activo un negocio familiar que no sólo proporcionaba pan de calidad y recetas tradicionales como coques de sofrit o los flaons, sino que también funcionaba como un centro social espontáneo para los vecinos.
El premio es un reconocimiento a los cien años de la puesta en funcionamiento de un horno de piedra que dio origen a Can Manolo, un establecimiento emblemático dedicado a la elaboración artesanal y la venta del pan, conocido todavía hoy como ‘es for vell’, para ofrecer cada día un producto de la más alta calidad, hasta convertirse en un referente local de gran tradición, siempre vinculado a la misma.
Con 95 años, Maria Verdera sigue activa, dedicada al huerto y reconocida por su fuerza, perseverancia y contribución fundamental a la vida económica y social de Formentera.
María Dolores Castelló Ferrer (1961), maestra, por su dedicación vocacional a la educación especial e inclusiva, así como por su contribución metodológica y pedagógica al sistema educativo insular, especialmente en el CEIP Sant Ferran.
Nacida en Eivissa en 1961, Castelló se formó como maestra en Mallorca e inició su carrera trabajando con alumnado con necesidades educativas especiales.
Desde 1993 hasta 2025 ha desarrollado su labor principal en el CEIP Sant Ferran de ses Roques, ejerciendo como tutora de primaria, maestra de Audición y Lenguaje y de Pedagogía Terapéutica.
Destaca por su vocación pedagógica, su compromiso con el alumnado con dificultades de aprendizaje y por haber sido una impulsora de metodologías innovadoras a partir de los años noventa, contribuyendo decisivamente a la transformación educativa en la isla.
Paralelamente, ha tenido una intensa participación cultural como miembro activa del Grupo de Teatro s´Esglai, participando en diversas obras destacadas de la escena local durante más de dos décadas.
Con este galardón, el Consell reconoce una carrera de cuarenta años de servicio público, orientada a garantizar la igualdad de oportunidades para todos los niños y niñas y el desarrollo de una escuela más humana, moderna e integradora en Formentera.

Hijo Adoptivo de Formentera
Además, se propone la concesión del título de Hijo Adoptivo de Formentera, con carácter honorífico, a dos figuras relevantes:
Iván Mérgola Gómez (1977–2025), a título póstumo, por su extraordinaria contribución a la educación musical, la cultura y la cohesión social de la isla a través de la creación de la Escuela Municipal de Música y Danza (1999) y para hacer posible, por primera vez, los estudios musicales reglados en la isla a través de la Música.
Músico, pedagogo y gestor cultural, Mérgola fundó en 1999 la Escuela Municipal de Música y Danza de Formentera, creando por primera vez una estructura estable para la formación artística en la isla. En 2002 impulsó la apertura de la extensión del Conservatorio de Eivissa en Formentera, lo que permitió cursar estudios reglados de música sin abandonar la isla.
Con una visión educativa innovadora y arraigada, también creó el aula de música tradicional, acercando a los jóvenes al patrimonio sonoro de la isla. Implantó los estudios de danza y dirigió el proyecto educativo junto a Anabel Márquez, con un enfoque exigente, cercano e inclusivo.
Más allá de la estructura académica, Mérgola fue un referente humano y emocional, capaz de inspirar y transformar con entusiasmo y empatía. Su capacidad de crear comunidad a través de la cultura le convirtió en un motor natural de encuentros, conciertos y afectos.
Incluso desde su posterior etapa como director del Patronato de Música de Eivissa, nunca perdió su vínculo con Formentera ni con sus alumnos. Continuó facilitando intercambios y encuentros musicales entre islas.
Carmelo Convalia Palacio (1958), periodista, por su compromiso con la información rigurosa y la vertebración del relato insular a través de medios como Diario de Ibiza y como cofundador de Ràdio Illa, primera emisora pública de Formentera.
Nacido en Pamplona y formado en un entorno cultural, Convalia llega a Formentera en 1981 e inicia su vínculo con la isla como educador. En 1986 cofundó Ràdio Illa, la primera emisora pública local, y al año siguiente empezó su trayectoria como corresponsal estable del Diario de Ibiza, consolidándose como una de las voces más influyentes de la comunicación local.
Desde entonces, ha sido testigo directo de la transformación de la isla: crecimiento turístico, luchas urbanísticas, cambios sociales y defensa del territorio. A través de la radio, la prensa escrita y varios documentales como La Sal, Aigua Clara o Un somni…, ha sabido preservar la memoria histórica y reforzar la identidad cultural de Formentera.
Convalia no sólo ha informado, sino que ha contribuido a construir relato colectivo, a fomentar una conciencia crítica y a proyectar a Formentera como territorio con voz propia. Su trayectoria conjuga compromiso, sensibilidad y vocación de servicio público.
Con este reconocimiento, el Consell quiere poner en valor el periodismo riguroso y arraigado, capaz de generar comunidad y memoria, y rendir homenaje a una figura indispensable en la historia reciente de la isla.
La entrega oficial de las distinciones se hará en un acto institucional público enmarcado dentro de los actos de celebración de la Diada de Formentera que tendrá lugar el día 24 de julio en el Jardí de ses Eres.
Con este acto, Formentera pone en valor la memoria colectiva, reconoce la aportación de personas y entidades al desarrollo de la isla y refuerza su compromiso institucional con la cultura, la educación, el patrimonio y la cohesión social.








































