UGT lamenta la salida del director de la Residencia de Formentera y exige soluciones urgentes para usuarios, familias y personal

El sindicato exige al Consell que reanude de manera inmediata el diálogo con todas las partes implicadas, con el único objetivo de garantizar la continuidad y calidad del servicio y no descartará acciones adicionales si no se avanza en una negociación "real y respetuosa"

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Imad El Bouchaibi
El ex director de la Residencia de Mayores de Formentera, Imad El Bouchaibi
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UGT Serveis Públics ha remitido un comunicado en el que se expresa «profunda preocupación» por la salida de Imad El Bouchaibi Daali como director de la Residencia y Centro de Día es Brolls de Formentera, así como la marcha de una enfermera.

«Estas dos bajas representan un duro golpe para la estabilidad de la residencia, deja un vacío en la gestión y pone en riesgo la calidad de atención que reciben los mayores», señalan desde el sindicato.

Para UGT Serveis Públics, ambas salidas evidencian la falta de apoyo institucional y una gestión política que no ha estado a la altura de las necesidades del centro y de las personas que dependen de él. «La falta de una dirección técnica y la interferencia política han afectado negativamente el funcionamiento de la residencia, dificultando la toma de decisiones orientadas exclusivamente al bienestar de los mayores y al apoyo de las trabajadoras. Este abandono institucional no sólo repercute en quienes trabajan en la residencia, sino también en los familiares de los usuarios, quienes han manifestado su preocupación por la calidad del servicio y el futuro del centro. La residencia debería ser un espacio de dignidad, estabilidad y atención integral, y sin una gestión adecuada, tanto los usuarios como sus familias quedan en una situación de indefensión», apuntan desde las filas sindicalistas.

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Asimismo añaden en la nota remitida a los medios que «a esta crisis se suma la imposición unilateral de nuevos horarios para las trabajadoras sociosanitarias, lo que ha generado malestar y una profunda inseguridad laboral».

Así las cosas, desde UGT denuncian «la falta de diálogo y la ausencia de voluntad negociadora por parte del Consell, que ha ignorado reiteradamente las propuestas de mejora enviadas por el sindicato. El incumplimiento de los acuerdos establecidos, junto con las coacciones y amenazas hacia las trabajadoras, son síntomas de una gestión autoritaria que no respeta los derechos del personal ni las necesidades de los mayores».

Por último, el sindicato exige al Consell que reanude de manera inmediata el diálogo con todas las partes implicadas, con el único objetivo de garantizar la continuidad y calidad del servicio y no descartará acciones adicionales si no se avanza en una negociación
«real y respetuosa».

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