Poder contar con suministro eléctrico en el medio del caos que se ha vivido en la Península, Portugal y parte de Francia esta mañana sonaba raro, acostumbrados como hemos estado en las Pitiusas a sufrir cortes energéticos a la primera de cambio durante años.
Así que anonadada y en medio de noticias que hacían referencia a un ciber ataque, que no se ha confirmado, he contemplado el desastre y la desesperación de miles de ciudadanos mientras nosotros no dejábamos de comprobar que la luz “no se iba”, Internet seguía funcionando y todo se mantenía en las cotas normales.
Todo esto después de haber recibido hace unos días “instrucciones” sobre disponer de kits de supervivencia compuestos, entre otras cosas, por linternas y reservas de agua potable, me ha producido un cierto desasosiego y una gran incertidumbre ya que: ¿Qué hago con una linterna y unas garrafas de agua si no dispongo de luz para cocinar y conservar los alimentos, para que el agua llegue a los grifos en la mayoría de las casas de la isla o para, en el mío y muchos casos, trabajar on line?
Pues por primera vez, la “triple insularidad” nos ha dejado al margen de un desastre que, a inicio de temporada y con las “neveras llenas” de la mayoría de establecimientos turísticos, hubiera sido fatal con las consecuencias que eso hubiera acarreado para el tejido económico y laboral de buena parte de las islas.
Espero y deseo a todos los afectados por esta situación que puedan salir adelante lo antes posible. Un abrazo enorme desde Formentera.









































