El senador de Eivissa y Formentera, Juanjo Ferrer, se ha reunido esta semana con representantes del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza (STEI) para abordar las principales problemáticas y retos que afronta el sector en nuestras islas.
La falta de profesores y maestros, el problema de la vivienda, los complementos salariales y el polémico pin parental han sido los principales asuntos tratados en el encuentro, celebrado en la sede del sindicato en Eivissa y en el que participaron los representantes de la STEI Ensenyament Joana Tur y Ricard Santafé, el secretario territorial del STEI Intersindical, Pere Lomas, y la representante de Administración Autonómica, Melani Socías.
Los profesionales de la Enseñanza explicaron al senador que en estos momentos faltan aproximadamente 100 plazas de profesor para cubrir en Eivissa y una quincena en Formentera. Como ocurre en otros muchos sectores, los precios excesivos de la vivienda constituyen el principal escollo a la hora de animar a profesionales de otras islas y lugares del resto del Estado a venir a las Pitiusas.
Plus de insularidad
En la actualidad, maestros y profesores cobran un plus de insularidad del Estado, pero que es muy inferior al que reciben docentes de Canarias, Ceuta y Melilla. Por este motivo, el senador se ha comprometido a trabajar para conseguir una mejora en este complemento «que sea justa para todos y suponga una ayuda real para compensar la dificultad y la carestía del precio de la vivienda en Eivissa y Formentera, que es muy superior a otros lugares donde reciben un plus mucho más alto», ha señalado Ferrer.
En línea con lo que opinan los representantes sindicales, Ferrer también se mostró contrario a la propuesta del Govern de pagar un plus de 400 euros sólo a los docentes que se trasladen a Ibiza y Formentera, porque supone «una discriminación para quienes residen en las islas y que también sufren la grave problemática de la vivienda». «Estos complementos salariales deben ser justos y beneficiar tanto a los docentes como a los auxiliares técnicos de educación y a los administrativos», añade el senador.
Pin parental y uso del catalán
Por otra parte, durante la reunión los docentes mostraron su preocupación por las acusaciones de adoctrinamiento que están recibiendo por parte de sectores de la ultraderecha y del llamado pin parental, que quiere fomentar que las familias puedan ‘vetar’ la participación de sus hijos e hijas en determinadas actividades en las escuelas y en los institutos. «El pin parental supone crear un problema donde no lo hay y evitar que parte del alumnado reciba, por ejemplo, educación sexual o determinadas actividades en favor del uso del catalán», ha asegurado Ferrer quien se ha mostrado totalmente en contra de esta propuesta impulsada por PP y Vox y que también tiene el rechazo frontal de la comunidad educativa.
Con respecto al uso del catalán, el senador se ha referido también a la Ley que Vox forzó a aprobar para fomentar la segregación lingüística en las aulas. Ferrer cree que, en la práctica, todos los centros públicos de Eivissa y Formentera continuarán utilizando el catalán como lengua vehicular, por lo que los intentos de la ultraderecha de segregar al alumnado entre catalán y castellano «están abocados al fracaso».









































