La consellera de Movilidad y Gestión Ambiental de Formentera, Verónica Castelló, y el conseller de Gestión Ambiental del Consell de Eivissa, Ignacio Andrés Roselló, se reunieron ayer en la sede de la máxima institución ibicenca para hablar del contrato con la Unión Temporal de Empresas GIREF, del que dependen ambas administraciones. Una conversación que derivó en el planteamiento de propuestas de futuro ante el próximo fin de la vida útil del vertedero de Ca Na Putxa.
En este sentido, Roselló avanzó que el Consell d’Eivissa ya tiene sobre la mesa un informe con diferentes alternativas, entre las que se encuentra la construcción de una planta incineradora, “y en breve lo compartirán con nosotros para que también podamos opinar de hacia dónde ir en un futuro próximo”, manifestó Verónica Castelló.
El contrato con la Unión Temporal de Empresas GIREF se firmó conjuntamente en 2003 y, aunque el Consell de Formentera se separó del de Eivissa en 2007, se continuó con el Plan Director Sectorial de Prevención y Gestión de Residuos No Peligrosos de la isla de Eivissa.
Gracias a este contrato, Formentera utiliza las instalaciones de Ca Na Putxa con todo tipo de residuos, a excepción de la materia orgánica.







































