Agricultura y la Comunidad de Regantes de la balsa de Formentera planifican la temporada de riego del 2023

Empezará día 15 de mayo después de varias actuaciones para mejorar la calidad del agua y de preparación de la red

768
Balsa de riego de Formentera / imagen de archivo
Publicidad
Compartir

La dirección general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, de la Consellería balear de Agricultura, Pesca y Alimentación, y la Comunidad de Regantes de la balsa de Formentera han planificado la temporada de riego del 2023, que se iniciará día 15 de mayo. Se ha decidido en una reunión celebrada en las instalaciones de la balsa de riego, y después de que se hayan hecho toda una serie de actuaciones para mejorar la calidad del agua para el riego agrícola.

Actualmente, la balsa de riego de Formentera recibe, de media, 400 m3 de agua depurada al día que, posteriormente, es tratada. La campaña pasada, de media, se gastaron unos 350 m3 al día. Según el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, «teniendo en cuenta los parámetros del 2022, y el buen nivel de entrada de agua actual, que supera un poco el que se consumía habitualmente la temporada pasada, tenemos que tener una buena temporada de riego».

Antes del 15 de mayo, día de inicio de la campaña, se llevarán a cabo tareas preparatorias, como las pruebas de carga y de presión de la red de regadíos. Estas pruebas las llevará a cabo TRAGSA y lo hará por tramos para evitar paralizar toda la red, en caso de que se detecten fugas. El próximo fin de semana está previsto abrir todos los hidrantes para hacer una purga de las cañerías para que todo quede limpio de lodos y tierra.

Publicidad

A partir del 15 de mayo, TRAGSA hará la revisión de los contadores para comprobar que el volumen de agua utilizado responde al volumen de agua asignado. La Comunidad de Regantes elaborará un cuadrante con los diferentes hidrantes con la superficie, titularidad y cultivos para adjudicar un volumen de agua diario, calculado según el tiempo de riego. La temporada pasada se tuvieron que clausurar algunos hidrantes por un uso del agua con fines no agrícolas. «Si estos casos se repiten, está prevista una penalización en función de la gravedad, por lo tanto, si se hace un uso responsable del agua y se atienen a la normativa de la comunidad de regantes, estaremos ante una campaña de riego buena donde todo el mundo podrá hacer uso del agua regenerada y tener una experiencia positiva», ha destacado Fernández.

Actuaciones realizadas

Durante el invierno se han llevado a cabo actuaciones para solucionar la terbolesa y los sólidos en suspensión, surgidos la temporada pasada. Se ha limpiado el fondo de la balsa, y el cambio de los puntos de entrada y de salida del agua. Unas actuaciones que se han llevado a cabo después de varias reuniones entre la consejería de Agricultura, Pesca y Alimentación, el Consell de Formentera y la Comunitat de Regants. El pasado mes de octubre se encargaron las obras de conexión entre la balsa de riego y la desaladora para aumentar, de manera puntual y extraordinario, el volumen de la balsa y mejorar la calidad del agua, puesto que la EDAR de la isla no genera agua suficiente para rellenarla. Estas obras tienen que estar acabadas el próximo otoño. Según Fernández, «actualmente, la balsa está a un 35% de su capacidad, una cantidad superior a la existente la temporada pasada y con una calidad muy buena».

La salinidad del agua saliente está en 800 miligramos, «un grado de salinidad muy positivo, puesto que el límite está en 3.000 miligramos, y en el fondo de la balsa está en 1.200 miligramos», ha explicado. Con todo, con el inicio de la temporada turística, empieza a haber una salinidad mayor debido al aumento de la presión sobre la red, y de media, se sitúa en 4.000 miligramos. Sin embargo, Fernández ha concluido que «la balsa todavía puede absorber capacidad de riego y con la mezcla del agua ya existente, la calidad todavía es buena para el riego».

 

Publicidad