“El macramé me permite trabajar en contacto con la naturaleza” Entrevista a Alex Rodríguez Orozco

Con carta de artesana desde 2014 comercializa sus creaciones en la Fira de la Mola

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Alexandra Rodríguez utiliza la técnica del macramé para sus trabajos artesanales
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Alex Rodríguez Orozco (Barcelona, 1985) creció en el Maresme, en Alella y llegó a Formentera con 18 años de vacaciones con unas amigas. Ese verano se enamoró de la isla, volvió para quedarse y ya lleva “media vida en este sitio que me encanta”.

Su vocación artesana comenzó de pequeña trabajando hilos con la técnica del macramé que dominaba la madre de una amiga y con otras chicas a los 12 años ya vendían las pulseras que hacían en mercados solidarios y lo recaudado lo destinaban a alguna ONG.

“Hacía un macramé muy diferente al que hago ahora, más simple, y con los años en los viajes fui conociendo gente que trabajaba distintas técnicas que he ido incorporando”, apunta Alex.

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Alex Rodríguez tiene carta de artesana con la técnica del macramé

La artesana trabaja el hilo encerado que con gran habilidad “teje” con sus manos para transformarlo en pulseras, colgantes, tobilleras, pendientes a los que añade conchas, cuentas metálicas o piedras semipreciosas aplicando distintas técnicas para engarzarlas. “Utilizo distintos tipos de nudos como el plano o el redondo a la hora de unir otro elemento al tejido que al ser de hilo encerado no cede con el agua y es muy resistente”.

En las piezas realizadas predominan los colores de la naturaleza de Formentera siendo los verdes y los turquesas los más solicitados y además muchas de estas las realiza con motivos élficos y con formas asimétricas lo que las convierten en piezas únicas.

Proceso de elaboración del macramé

Su relación con los mercadillos comenzó hace 8 años en el artesano de Sant Ferran cuando consiguió su carta de artesana y dos años después surgió la posibilidad de tener parada en la Fira de la Mola en la que lleva 3 años con plaza fija. “Al principio tuve que dejar uno de los dos porque tenía que compaginar con otros trabajos y ahora estoy en lista de espera para volver a Sant Ferran”, comenta a FormenteraAvui.

Con respecto a los clientes que se acercan a su parada estos son de todas las edades, principalmente mujeres. “Antes más italianos por los que añadí el dorado en algunas piezas y ahora más franceses y alemanes con los que me va muy bien porque valoran el trabajo hecho a mano y saben las horas que puede llevar crear una pieza grande”.

Para la artesana hacer macramé “me permite estar en contacto con la naturaleza ya que puedo trabajar en la playa o a la sombra en un embarcadero lo que me da mucha libertad y además me pone en un estado meditativo y me ayuda a trabajar la paciencia”.

Alex muestra una de las piezas realizadas con esta técnica

Por último y en relación a la artesanía hecha en Formentera, para Alex “no es una atracción turística sino una manera de vivir” y considera necesario crear un espacio en la isla donde los artesanos “puedan compartir talleres, dar clases y mostrar sus creaciones”.

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