Alejandra Ferrer expone en el Senado las necesidades insulares

La presidenta del Consell de Formentera ha participado hoy en la ponencia de estudio sobre la insularidad y la situación periférica de las ciudades de Ceuta y Melilla

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La presidenta del Consell, Alejandra Ferrer, en el Senado
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La presidenta del Consell de Formentera, Alejandra Ferrer, ha participado hoy en la ponencia de estudio sobre la insularidad y la situación periférica de las ciudades de Ceuta y Melilla que ha tenido lugar en el Senado.

Durante su intervención ha agradecido al senador por Baleares, Vicente Vidal, y a todos los que han hecho posible que la voz de las consecuencias que sufre Formentera y Baleares debido a la insularidad se escuche en el Senado, una cámara donde Formentera no tiene senador propio. «Esperamos que pronto se subsane este hecho», ha manifestado la presidenta.

En el inicio de su ponencia, Alejandra Ferrer ha explicado las características y singularidades de Formentera para acercar la realidad de la isla a los senadores y senadoras, apuntando a que la economía de la isla sufre muchísimo la estacionalidad, «iniciando la temporada en mayo y finalizándola a mediados de octubre».

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En su discurso, Ferrer ha destacado que desde Formentera siempre se había reclamado tener «nuestro propio Consell para que la isla pueda defenderse desde y para Formentera, para garantizar que los derechos de la ciudadanía sean los mismos que los del resto de la ciudadanía de España».

El hecho de tener un Consell propio ha hecho, según palabras de Alejandra Ferrer, que Formentera pueda «asumir muchas competencias y proveer de muchos servicios básicos a la ciudadanía como la atención a la dependencia, la diversidad funcional, la inclusión sociolaboral, entre otros; también implementamos planes y políticas específicas para la igualdad de género, la infancia y la juventud, pero hay muchos servicios de vital importancia de los que todavía no disponemos y que suponen una desigualdad para nuestra ciudadanía como los tratamientos médicos que aún tenemos que realizar en otras islas como la Radioterapia, el servicio de Hemodiálisis, salud mental, entre otros».

La presidenta ha apuntado además que «lo mismo ocurre con los servicios de la administración del Estado como los trámites de extranjería, juzgados, Agencia Tributaria, Hacienda o la Seguridad social que nos obligan a trasladarnos a la isla vecina. Asimismo, muchas de las decisiones de Formentera se ven afectadas por los intereses económicos de otros territorios. Ejemplos son los fondeos y la movilidad marítima entre islas que para regularlas dependen de muchas otras administraciones que se ven presionadas por «lobbies» que defienden sus beneficios por delante de la protección del medio natural de nuestra isla».

Isla sostenible

Por otra parte, la presidenta también se ha refirió a las muchas acciones que se han emprendido y se emprenden desde Formentera para paliar los efectos del turismo sobre el entorno, y ha puesto como ejemplos proyectos como la protección de las praderas de Posidonia, el de la eliminación de las bolsas de plástico, el número de puntos de recarga para vehículos o la restricción de entrada y circulación de vehículos en temporada alta que supondrá una reducción de un 16% de la circulación en el año 2023.

Alejandra Ferrer ha incidido también en el camino que queda por recorrer «no sólo en la parte de la protección del territorio, sino también para garantizar los derechos básicos de las personas, especialmente en un año que ha dejado clara la falta de equilibrio social que sufrimos y sobre todo la fragilidad de nuestra economía».

En este sentido, la presidenta ha reclamado una financiación justa para las islas: «Las Islas Baleares generan riqueza y son un motor económico, pero no somos financiadas de acuerdo con nuestra aportación, estamos a la cola en la inversión media estatal por habitante». No obstante, ha manifestado que» una buena noticia estos últimos días ha sido la especial sensibilidad con las islas de las ayudas aprobadas por el gobierno en beneficio de los autónomos y empresas y su situación económica afectada por la pandemia».

Triple insularidad

En su ponencia, Alejandra Ferrer ha hecho incidencia en que Formentera sufre «una triple insularidad», un hecho que supone «perjuicios a la hora de viajar, de accesibilidad a los servicios básicos, de llegada de mercancías, de competitividad, de capacidad de exportación o internacionalización, dejando una isla como Formentera, por su tamaño, población y la tipología del territorio, vertida en una situación muy complicada en relación a la diversificación económica y, en este aspecto, compartimos problemática con los territorios peninsulares rurales afectados por la despoblación».

Otros problemas de la insularidad que deben pagar los formenterenses, según ha recogido la presidenta, son «el precio de la cesta de la compra, que supone diferencias del aumento del 30% de media en los productos básicos en relación a otras islas, o el precio del agua desalada, que al tener una gran estacionalidad y una masa crítica de usuarios muy pequeña, asciende a 1,96 euros por tonelada, el precio más caro de toda España y que asumen íntegramente los habitantes de nuestra isla».

Vivienda y educación

Alejandra Ferrer también ha hablado del problema de la vivienda sobre el que ha manifestado que «el problema del precio y acceso a la vivienda, al igual que la insularidad, se triplica en nuestro caso por la configuración del territorio. Formentera no tiene periferia con el que, por hacer un símil, está todo a precio de la Castellana».

«Para garantizar la igualdad en derechos y oportunidades es necesario hacer una discriminación positiva en materia de impuestos para poder ser más competitivos en los costos, de ayudas a las familias de los estudiantes desplazados, de financiación de las administraciones para garantizar los servicios y el mantenimiento de las infraestructuras», ha añadido la presidenta. «A efectos prácticos, Formentera es una región ultraperiférica que debería tener, a nivel europeo y estatal, beneficios similares a los del archipiélago canario», ha matizado.

Por último, Alejandra Ferrer ha destacado que «esta crisis sanitaria y social ha puesto de manifiesto la fragilidad económica y el desequilibrio social que sufren las islas y, ahora más que nunca, es necesario establecer una financiación justa y la aplicación del factor de insularidad y la parte fiscal del Régimen Especial para Baleares, si queremos combatir los desequilibrios».

Por último ha señalado que «es necesario hacer un esfuerzo para que la diversificación económica y la recuperación sean también posibles en nuestro territorio y en el futuro podemos ser competitivos y garantizar el equilibrio social y el bienestar y calidad de vida de toda la población balear».

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