El artista plástico Fran Lucas Simón, expone hasta el 14 de octubre en el Centro Gabrielet, su nueva propuesta titulada «Pinceladas a la deriva».
Fran estudió Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia y desde hace trece años reside en Formentera donde desarrolla su actividad artística y participa en el Mercado Artístico de Sant Ferran y en la Fira Artesanal de la Mola.
En «Pinceladas a la deriva», vuelve a tomar el mar y los barcos como eje central de la exposición con un estilo que define como «una mezcla entre lo que pinto y recorto, a lo que sumo elementos naturales u otros que encuentro por ahí, aunque en este caso gran parte de los objetos utilizados provienen de mi espacio de trabajo».
Y así es, ya que las maderas utilizadas para «fabricar» el casco de las embarcaciones han sido encontradas en paseos por la playa o los bosques y, en algunos de los cuadros, se incorporan brochas y pinceles con las cerdas rígidas por el paso de múltiples capas de pintura, antiguos dibujos olvidados en una caja o trozos de tela que se convierten en velas o mástiles.

«Siempre he utilizado material reciclado, y este año he decidido darle importancia al proceso de trabajo e incluir en las obras utensilios y herramientas que ya no usaba. Este reciclaje de mi propio material produjo que casi no me apartara de mi mesa de trabajo, algo que ha sido todo un reto y un juego a la hora de la composición de la obra», apuntó el artista.
Entre las embarcaciones, donde los veleros tienen una destacada importancia, encontramos a la «Joven Dolores» surcando los Freus, realizada en madera reciclada y cartón pintado. «Siempre me han hablado con mucho cariño de esta barca que yo no conocí, y decidí hacerla inspirándome en fotos que fui recopilando».
Pero no solo los barcos y el mar inspiran a Fran Lucas, ya que también hay otros elementos habituales de Formentera como una bicicleta sobre la que sobrevuela una bandada de delicados pajaritos de papel.

Con respecto a la pintura, el artista vuelve a expresarse con la acuarela que domina a la perfección jugando con las distintas gamas del azul, y también con una mezcla de acrílico y capas de barniz que utilizó en alguno de sus cuadros.
Para darle más realismo a la muestra, Fran Lucas ha trasladado a la sala parte de su taller «para continuar trabajando, pintando marcos o acuarelas sobre papel porque no sé estar quieto y además la gente puede verme en acción y yo puedo explicar lo que estoy haciendo».

En suma, una muestra fresca, divertida, llena de detalles y muy trabajada con ese sello inconfundible que pone Fran Lucas en cada una de sus obras.
«Pinceladas a la deriva» se puede visitar de 11.00 a 14.00 y de 18.30 a 21.00 horas.










































