El president del Consell de Formentera, Jaume Ferrer, la vicepresidenta y consellera de Cultura y Patrimonio, Susana Labrador, así como la consellera de Cultura, Participación y Deportes del Govern balear, Fanny Tur, y el presidente del Foro para la Memoria Histórica de Ibiza y Formentera, Luis Ruiz, asistieron el pasado sábado al acto simbólico de entrega de los restos óseos a los familiares de los cinco asesinados por el bando franquista el 1 de marzo de 1937 en la tapia de atrás del cementerio de San Ferran.
En dicho encuentro las autoridades entregaron a los familiares de los cinco asesinados, Jaume Ferrer Ferrer, Josep Ribas Marí, Joan Tur Mayans, Jaume Serra Juan y Vicent Cardona Colomar los restos encontrados en los trabajos de localización, excavación y posterior exhumación de la fosa situada en el interior de dicho cementerio, propiedad del Obispado de Ibiza y Formentera.

Trabajos de exhumación
Cabe recordar que los trabajos realizados por un equipo de arqueólogos en 2017 consistieron en seis sondeos interiores y cinco exteriores en el área del cementerio que data de 1903 y que cuenta con una superficie de 125 metros cuadrados.
Con respecto a las catas interiores estas se hicieron en los lugares donde la tradición popular indicaba que se encontrarían los cuerpos enterrados, junto a la puerta de entrada, debajo de unas tumbas construidas entre 1956 y 1984 y de una fosa y en una parte del cementerio donde aparentemente no había ninguna cruz.
«En cuanto a los sondeos exteriores estos se llevaron a cabo con la intervención de una máquina excavadora y se comprobó que la tapia sureste tenía unos añadidos de cemento que tapaban agujeros en el muro causados por disparos, ya que se encontraron cuatro proyectiles, uno enquistado en la pared y con una máquina de detección de metales», informaron desde el Consell.
Durante los trabajos los técnicos encontraron también un fragmento de huesos húmero y craneales, estos últimos con una erosión causada por arma de fuego que se supone corresponden a las víctimas del franquismo.
Procedimiento
Desde la máxima institución insular añadieron también que para llevar a cabo las comprobaciones de las víctimas se ha procedido de dos maneras.
«La primera ha sido a partir de revisar los documentos del Registro Civil comprobando los años comprendidos entre 1931 y 1944, y de los 156 individuos que aparecen ninguno tiene como causa de muerte registrada un impacto de proyectil, para lo cual estas tres piezas de hueso podrían corresponder a alguna de las cinco personas asesinadas», manifestaron.
La segunda comprobación se basó en la compatibilidad de ADN entre los restos y los familiares vivos de las cinco personas fusiladas pero debido al paso del tiempo el ADN estaba dañado por lo que no se pudo asegurar la consanguinidad.
Así en el acto del sábado se hizo entrega de manera simbólica de los tres restos que tenían impacto de balas, y estos se depositaron en un nicho donde ahora los familiares podrán ir a rendir homenaje a sus seres queridos.










































