La Pime Formentera remitió ayer un comunicado en el que se señala que, a través de entrevistas directas con sus asociados, se ha detectado este verano una bajada en torno al 30 por ciento en el sector comercio y de un 25 y un 10 por ciento en el ámbito de la restauración.
Esta bajada se refiere sobretodo a partir de la tercera semana de junio, en el mes de julio en su totalidad y en lo que llevamos del mes de agosto.
En materia de alimentación y supermercados «algunos asociados estiman que la temporada es igual que la del 2017, mientras otros tienen un descenso entre el 15 y el 40 por ciento, siendo la zona de Es Pujols donde se produce este descenso tan significativo», señalaron desde Pimef.
Este descenso, según apuntan desde Pime Formentera, se debe a que «no se han alquilado pisos turísticos ni viviendas turísticas que sí se alquilaban en otras temporadas».
Estancias cortas y excursiones de un día
Además desde la entidad empresarial de Formentera atribuyen lo «irregular de esta temporada a que el tipo de turista que se aloja en Formentera cada vez es de estancia más corta y que mercados como Egipto y Grecia han recuperado fuerza como destinos turísticos».
También contemplan, en lo que consideran «caída del mercado en Formentera», las excursiones de un día.
En este sentido desde el sector empresarial manifiestan su «desagrado a este tipo de práctica que genera saturación en las carreteras, dejan una huella medioambiental importante y sin embargo no aportan ningún beneficio económico», a lo que añaden la «escasa oferta de ocio o la competencia desleal en todas sus vertientes (venta ambulante y negocios sin los correspondientes permisos)».
Por todos estos motivos, la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios de Formentera tiene previsto reunirse con los diferentes sectores y con la Administración para analizar conjuntamente la temporada y «estudiar las posibles acciones de cara a una mejora el próximo año».










































