Medio siglo de actividad comercial en Sant Francesc

Modas Ferrer es un negocio familiar dedicado a ropa y calzado y que incluye en su oferta prendas confeccionadas a mano

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Modas Ferrer es un negocio familiar dedicado a ropa y calzado
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Esperanza Ferrer Ferrer es el «alma mater» de la tienda Modas Ferrer, todo un referente en Sant Francesc. Ubicado en un amplio local en una esquina de la Avinguda Pla del Rei, este negocio familiar cuenta ya con la solera de cincuenta años de trayectoria dedicados al sector del vestido y el calzado. «Empezamos trayendo ropa y calzado de Barcelona a lo que siempre hemos sumado prendas que hacemos nosotros, una labor que comenzó mi madre que era una mujer muy hábil con la costura y con la confección de jerseys, chales y ponchos de punto», recuerda Esperanza.

Por este reconocido establecimiento ya han pasado tres generaciones de la familia y en cuanto al artículo «estrella» Esperanza señala que quizás sean aquellos artículos  confeccionados a mano aunque afirma que se vende «un poquito de todo y siempre se intenta que todo sea de calidad».

Con el paso del tiempo el negocio se fue modernizando con nuevas tendencias y siguiendo los dictados de la moda para atraer al cliente. «Nosotros abrimos todo el año, aunque en enero, febrero y marzo cerramos por las tardes», puntualizó la propietaria de Modas Ferrer quien destacó además el mimo con el que se cuidan los escaparates, sobre todo durante Navidad y Fin de Año. «Lo hacemos todo el año pero en esas fechas los maniquíes van de tiros largos con ropa de fiesta de señora, caballero y niños», explicó Esperanza.

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Esperanza Ferrer es el alma mater de Modas Ferrer

Fidelizar al cliente y a las empleadas

Esperanza reconoce que si bien en las primeras décadas del negocio contaban con un público local fiel al establecimiento, actualmente hay gente que también decide hacer las compras fuera de la isla.  «De un tiempo a esta parte la gente sale mucho fuera de la isla, sobre todo en invierno, pero nosotros seguimos intentando brindar un servicio y apostando por el comercio de proximidad», señaló Esperanza.

Esperanza Ferrer junto al resto del equipo de trabajo de Modas Ferrer

Además de la clientela local, Modas Ferrer, ha conquistado a gente de fuera que viene todos los años buscando calzado, bolsos y ropa, sobre todo aquella de confección propia.

Algo que también destaca en este comercio es que las empleadas son parte de la familia. Es el caso de Lina que lleva más de treinta años en la empresa y considera a Esperanza como un miembro más de la familia. «Esperanza es como una segunda madre ya que paso más tiempo con ella que con la mía» comentó entre risas.

Por su parte Reme destacó el buen trato de la «jefa». «Empecé para un mes o dos y ya llevo catorce años aquí», explicó con una sonrisa.

Otra empleada que también lleva catorce años en la tienda es Rosario quien considera que entre todas forman «una familia».

Compra a casa

Sobre la tarjeta «Compra a Casa», Esperanza considera que es una buena iniciativa para incentivar el comercio local, aunque por ahora no ve demasiada repercusión en el incremento de las ventas pero asimismo cree que como toda nueva idea necesita un tiempo para asentarse.

 

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