Ayer por la tarde, día 9 de enero, el ganado que gestiona Joaquín Navarro en es ca Marí sufrió el ataque de unos perros. El resultado de la incursión de cánidos en la finca se saldó con una oveja y tres corderos muertos, así como con varias ovejas preñadas heridas y un cordero desaparecido.
Este pequeño productor de ganado contaba con 18 ejemplares ovinos y en el caso de las ovejas preñadas estas han sido atendidas por la veterinaria de la Asociación de Ganaderos para evitar que pierdan las crías.
Este el tercer ataque que sufre la ganadería de Navarro, dos de ellos el año pasado.
En declaraciones a Radio Illa, el ganadero pidió que si alguien encuentra un can con el morro manchado de sangre que se ponga en contacto con la Asociación de Ganaderos de la isla «con el fin de costear los gastos del ataque», que calcula podrían oscilar entre 500 y 1000 euros, dependiendo de la evolución de las ovejas preñadas.









































