En una mañana gris y lluviosa comenzaron hoy las tareas de excavación y exhumación por parte de los arqueólogos especialistas de la Sociedad de Estudios Aranzadi en el cementerio de Sant Ferran. El objetivo es dar con la fosa común en las que están enterrados los cinco fusilados el 1 de marzo de 1937 durante la Guerra Civil. Se trata de un proceso que partió del Fòrum per la Memòria de Eivissa i Formentera y que ha contado con la colaboración del Govern Balear, el Consell Insular de Formentera y con la autorización del Bisbat d’Eivissa i Formentera y de los familiares de los represaliados.

Según consta en los datos apuntados en documentos históricos los fusilados fueron Jaume Ferrer Ferrer, Jaume den Morna; Josep Ribas Marí, Pep de Baix; Joan Tur Mayans, Joan de Can Pep Damià; Jaume Serra Juan, Jaume de can Mariano d’en Corda, y Vicent Cardona Colomar, Vicent de can Fumeral.

A esta primera jornada asistieron familiares de los fallecidos como Pep Mayans y Miquel Ribas, quienes visiblemente emocionados, recordaron a su tío, José Ribas Marí, que fue fusilado aquel día y reconocieron la importancia de darle «una sepultura digna».
Los familiares de los fallecidos seguían atentos las tareas de excavación de los arqueólogos. «La gente que vivió aquello quedó traumatizada y, aunque haya llegado tarde, esperamos que se encuentren sus restos para poder enterrarlos», apuntó Ribas.
Para Artur Parrón, representante del Fòrum per la Memòria de Formentera, es «una cita histórica ya que hay que recordar que en Formentera hay diseminadas cinco fosas comunes y cada día alguien pasa por encima de ellas sin saberlo, con o sin conocimiento». Para Parrón el hecho de excavar esta fosa indica la voluntad tanto de familiares como de las administraciones de «recuperar la dignidad de las personas asesinadas durante la represión franquista».
Visita institucional
A primera hora asistieron a la excavación la presidenta del Govern balear, Francina Armengol, la consellera de Cultura, Fanny Tur, los vicepresidentes del Consell Insular, Susana Labrador y Bartomeu Escandell, así como los conselleres de la Agrupación Socialista de Formentera, Anna Juan y Rafa Ramírez y el párroco de la isla, Miguel Ángel Riera.

Para Fanny Tur, «se trata de un día muy importante, es la tercera fosa que se abre en Baleares y se trata de algo prioritario para el Govern».
Tanto Tur como la consellera de Formentera, Susana Labrador destacaron que estas exhumaciones sirven para «reparar el dolor de las familias que durante ochenta años no han podido dar un entierro digno a sus familiares».
Por su parte la presidenta balear, Francina Armengol, comentó que «es un día de emociones y de dignificar la memoria de personas asesinadas» y agradeció a «todas las asociaciones involucradas para llevar adelante esta reivindicación de la memoria y al Bisbat por haber permitido realizar estos trabajos». Armengol apuntó además que, «con cada fosa abierta se cierra una herida».
Los trabajos del equipo de arqueólogos se extenderán durante los próximos días y darán a conocer de forma diaria los resultados hallados.








































