Después de un arduo período de trabajo durante la temporada estival, muchas personas que habitan la isla cogen en invierno sus vacaciones. Los destinos son variopintos ya sean ligados a las fiestas navideñas, con los compromisos familiares añadidos, o por el deseo de conocer nuevos enclaves y gozar del merecido «dolce fare niente».
Desde Formenteraavui hemos querido conocer cuáles son los destinos favoritos elegidos por los formenterenses para esta temporada baja que acaba de comenzar. Por ello nos acercamos a viajes Es Freus donde Rita Torres, con su conocida amabilidad, nos desveló algunos detalles sobre los gustos de los residentes a la hora de viajar. Y por lo que nos ha contado este año el «producto estrella» es el crucero que cada año se incrementa un poco más.

Dependiendo de las fechas elegidas las familias se decantan por el Mediterráneo y otros por cruzar el charco y realizar una travesía por el Caribe con salidas tanto desde Miami como desde La Habana. Este tipo de viaje, de carácter familiar, suele reservarse con antelación y aprovechando las ofertas de las distintas compañías navieras y se pueden adquirir distintos tipos de paquetes, con o sin excursiones o extras, desde 500 a 1500 euros por persona en el caso de travesías por el Mediterráneo.
Latinoamérica es otro de los destinos elegidos sobre todo por parte de la comunidad de emigrantes que residen en la isla y que aprovechan las fiestas navideñas y sus vacaciones para visitar a sus familiares y amigos. «En este sentido el destino más solicitado es Argentina, en concreto con vuelos a Buenos Aires y Córdoba, seguido de Colombia, Ecuador y Cuba», apuntó Rita.

Viajes exóticos
Como paraje nuevo y exótico este año ha habido un número considerable de pedidos a Laponia, «un destino nuevo, complicado para llegar y para encontrar sitio ya que hay que reservarlo con mucha antelación», señaló.
En cuanto a Asia, todo un clásico en esta época, sobre todo para artesanos y diseñadores de la isla, además de los tradicionales viajes a India y Tailandia este año se añade como destino fuerte Filipinas.
Asimismo, algunas parejas se han decantado por parajes exóticos y lejanos como Seychelles, Mauricio o las islas de la Polinesia.
Viajes por Europa
Con respecto a los países europeos la mayoría de los viajeros se decantan por estancias cortas y escapadas a ciudades como París, con la consabida visita a Disneyland, Londres o Roma. Este modelo de viaje se puede extrapolar también, aunque con estadías de entre una semana y diez días, a EE.UU en concreto a Nueva York o Miami.
También en materia de escapadas de pocos días, muchos residentes las dividen a lo largo del invierno para visitar regiones de España y de Portugal. En estos casos, los hoteles rurales y las rutas gastronómicas están entre las salidas más buscadas, según nos comentaron vecinos de la isla que han hecho de este tipo de viajes una costumbre.

Duración de las estancias y precios
Los que más tiempo pasan fuera de la isla durante los meses de invierno son aquellos que viajan a sus lugares de origen. En el caso de los países de Latinoamérica como destino y debido a los lazos familiares que permiten en muchos casos alojarse en casas de parientes o amigos, las estancias se sitúan entre uno y tres meses. Sobre este tipo de viajes habría que destacar que muchos de los viajeros realizan las travesías cada cuatro o cinco años, siendo un número más reducido los que viajan cada año a sus países de origen.
En relación al precio de los vuelos «depende mucho si lo han contratado con tiempo ya que para fechas como Navidades el precio del billete se encarece de forma notable», apuntó Torres. En el caso de los billetes a los países latinoamericanos, «este año Argentina está siendo el destino más caro colocándose en 1.000 euros por persona promedio, aunque algunos han llegado a pagar entre 1.300 y 1.600 euros por persona», señaló. Asimismo en los vuelos a Miami y Nueva York el billete por una estancia de una semana o diez días más alojamiento se sitúa en unos 1.500 euros por persona.
En suma precios y ofertas para todos los gustos y bolsillos, sin olvidar a los muchos que nos quedamos en la isla para disfrutar de paseos por bosques y playas desiertos, algo que nos permite reencontrarnos con su verdadera esencia.








































